Un brindis sentido y torero

Sábado, 2 de agosto de 2025. Plaza de toros de Requena. Aceptable entrada en tarde espléndida. Reses de Aida Jovani, bien presentadas, sobradas de cuajo, encastadas y con mucha movilidad. Buenos, exigentes y con mucho que torear. Daniel Artazos, oreja. Santiago López Ortega,  de Citar Guadalajara, dos orejas. Israel Guirao, dos orejas. Hugo Masiá, dos orejas. Mario Barona, silencio tras dos avisos.Entre  las cuadrillas lidió con templanza Iker Rodriguez. Presidió Ximo Morales. Se guardó un minuto de silencio en memoria de la esposa del aficionado local Angel Garcia Gonzalez.
Enrique Amat, Requena
La plaza de toros de Requena acogió una nueva clase práctica con participación de alumnos de las escuelas de tauromaquia.
El momento más trascendente del festejo consistió en el brindis que hizo Israel Guirao a ese excelente aficionado que es Ángel. Nuestro amigo el Pescatero. Alguien que se desvive por la fiesta de los toros, rebosante de afición, y quien ha pasado hace unos días por un momento duro. De esos momentos que le hacen uno replantearse muchas cosas. Y valorar lo que tiene y lo que vale la vida, y lo trascendente de la misma. Cuando, parafraseando a Miguel Hernández, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal, le derriba a uno. Por eso, orejas aparte, ese brindis de Israel a Ángel, fue lo más emotivo y torero de la tarde. Hay momentos en que muchas cosas pasan a ser secundarias. Por eso, hay que poner en valor el hecho de estar con la gente a la que uno quiere. Y luego, si uno va a la plaza y disfruta de la tauromaquia, mejor que mejor.
Porque la novillada fue un extraordinario pretexto, como siempre, para poder juntarse con los amigos en Requena. Pasesr por la ciudad, aperitivo por la Avenida, comida en La Cuchara. La amistad, la camaradería, los amigos, las cosas que son realmente las importantes en la vida. Que en definitiva, es lo que uno acaba por llevarse puesto.
Y luego, a ver las evoluciones de los chavales de la escuela. El festejo, con entrada gratuita para los aficionados, concitó un elevado número de espectadores, que disfrutaron de una más que interesante tarde de toros.
Los astados de la ganadería castellonense de Aida Jovani estuvieron muy bien presentados para este tipo de festejos, sobrados de cuajo y plaza. Luego, todos tuvieron su fondo de casta y movilidad, embistieron hasta decir basta y, en ocasiones, supusieron una dura prueba para los actuantes, porque todos ellos pidieron el carnet de profesional a sus matadores. Los estudiantes tienen que afrontar a veces una difícil papeleta en los exámenes, pero eso les sirve para curtirse y para poner de manifiesto lo que uno lleva dentro.
Bien presentado, con cuajo y seriedad el que abrió plaza. Obedeció los toques y siempre se vino a los cites. Tuvo las virtudes de la fijeza y la humillación. También bien presentado el segundo, cuyo comportamiento tuvo los ingredientes de obedecer y estar pendiente de la muleta. Con todo, siempre exigió que se le hicieran las cosas bien.
Bien presentado el tercero, que se dolió en banderillas. Luego se desplazó, pero siempre pidió el carnet de profesional a su matador. Bravo, encastado y repetidor y con mucha fijeza al cuarto, que tenía mucho que torear, y que tuvo una gran transmisión. Exigente, y siempre pidiendo hacerle las cosas bien. Y encastado, celoso, incansable y con fijeza el que cerró plaza.
Daniel Artazos, cuyo debut con picadores está programado para la próxima feria del Pilar de Zaragoza, se mostró con un torero enterado y con oficio. Saludó con dos largas en el tercio al primero. Muleteó con oficio, sentido de la colocación y buen aire, en una faena limpia a la que le faltó quizá un poco más de pasión y de fibra. Pero se mostró preparado para mayores empresas.
Santiago López Ortega, de Citar Guadalajara, es un torero mexicano que lanceó con soltura, pareó con espectacularidad y mostró buen concepto, sitio, oficio y mucha firmeza con la muleta.
 
Israel Guirao tuvo el citado gesto de brindar la muerte de su novillo a Ángel Gómez, Pescatero. Frente a él se mostró suficiente y solvente, en un trabajo en el que subo buscarle las vueltas a su oponente, que exigió firmeza de manos y profesionalidad. Israel supo estar a la altura y lució por su sólido oficio.
Hugo Masiá banderilleó ganando siempre la acción a su antagonista, y luego muleteó plantando cara, dejando llegar a su oponente, llevándolo cosido a los vuelos de la muleta. Sufrió una serie voltereta que no hizo mella en su decisión. Mató de una estocada de defectos contundentes y superó una exigente prueba con nota.
Mario Barona, a pesar de su bisoñez, apuntó atisbos  de un interesante corte de torero. Tiene expresión, apunta maneras, firma y sello, aunque tiene aún todavía que pulir muchas cosas. Le acabó por venir grande el novillo, y pasó un quinario a la hora de matar.

Nacido en Valencia en 1959. Ha desempeñado su labor en diversos medios de comunicación como Radio Nacional de España, Hoja del Lunes, EL SOL, El Toreo, Toros 92, 6 toros 6, El Taurino Gráfico, El Ruedo, La Lidia, Tendido Alto y LEVANTE EMV, aquí desde 1989 hasta 2016. Es autor de más de veinte libros de temática taurina y es comisario de la exposición permanente del Museo Taurino de Valencia. Ha pronunciado conferencias en las sedes del Instituto Cervantes de Beirut, Amman, El Cairo, Casablanca, Almaty, Sofía y los Clubs Taurinos de Londres y Nueva York.
Desde el año 2012 dirige el Foro Taurino del Casino de Agricultura de Valencia y dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.
En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV. Desde septiembre 2019 dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.