Hace un año el mundo del toro quedaba conmocionado con la noticia de la muerte de Dámaso González. Mañana, en la Catedral de Albacete, se oficiará una misa en su recuerdo.
A consecuencia de un cáncer que se le diagnosticó sólo un mes antes, el torero de Albacete, dejaba de existir hace ahora un año, cuando contaba sólo 68 años de edad.
Dámaso pertenecía a una familia de ganaderos y en las décadas de los 70 y 80 del pasado siglo se convirtió en una de las grandes figuras del toreo junto a Paquirri, El Niño de la Capea o José María Manzanares, siendo tenido como uno de los torros con un más desarrollado y poderoso sentido del temple. Había tomado la alternativa en Alicante en 1969 y dejó de torear en 2003, aunque desde entonces se dejó ver en espectáculos benéficos y se dedicó de lleno a su ganadería.
Ídolo incuestionable no sólo en Albacete, en Valencia, por ejemplo, era tenido como propio y en el coso de Monleón protagonizó uno de los hechos más principales sucedidos en el mismo: el indulto del toro “Gitanito” en 1993, el primer toro al que se perdonaba la vida en una plaza de primera.
Mañana lunes día 27, a las 8 de la tarde, en la Catedral de Albacete, y orgnaizada por la Plataforma que promovió la construcción de su monumento, se celebrará una misa en su recuerdo.









