Tirando de pico. Víctor Quesada y un canario con suerte

Sabido es que el mundo taurino está plagado de supersticiosos y algunos incluso portadores de amuletos o talismanes.

Es el caso del matador de toros Víctor Quesada. Tenía un mozo de espadas que era muy supersticioso. Siempre portaba un canario enjaulado que dejaba sobre un soporte en la habitación del hotel.
En su debut como novillero en Madrid, le visitó un amigo y al sacar una espada del fundón, tropezó con la base de la jaula rompiéndose la misma.
El canario desapareció por el balcón que se encontraba abierto.
Cuando llegó Ovidio, que así se llamaba el mozo de espadas, y se enteró rompió a llorar y desapareció lo mismo que el canario,  “por lo que tuve que agenciarme con otro mozo para que híciese su labor -contaba el propio Quesada-. Cuando volví a ver a Ovidio fue en la enfermería de la plaza, ya que mi primer novillo de la ganadería de Flores Albarran me había pegado una cornada grave. Ovidio presumía de que esa misma tarde pronosticaba que me iban a dar una cornada, por esa razón no quiso estar presente y se marchó del hotel.
Lo cierto es que hasta el día que voló el pájaro todas mis actuaciones habían sido triunfales”.
Y el canario … volando…

Nació en Callosa de Ensarriá (Alicante) el 22 de mayo de 1932.
En 1975 se hizo cargo de la sección de toros de la Delegación en Valencia de la Agencia Efe, que simultaneó con la corresponsalía de ABC. En aquella época la delegación de Efe en Valencia, cubría además Alicante, Murcia y Albacete.

En 1990, al crearse en Valencia la Delegación de ABC en la Comunidad Valenciana, se hizo cargo de la sección de toros, además de otras secciones como Defensa, Cultura, Economía, Agenda Local, Tribunales, Sucesos, etc,

Colabora con Avance taurino desde su fundación en 1993.

Ha escrito los libros «Tirando de pico», «Las cien mejores anécdotas del mundo de los toros», «Sesenta años y pico y familia».