Hay espectadores que incluso critican al torero aunque desconozcan de quién se trata. A José Martínez Ahumado “Limeño” le sorprendía aún el hecho, después de varios años.
Tirando de pico. Limeño, pero no peruano
Al término de una corrida en La Coruña, en la, según confesaba el propio diestro, peor actuación que había tenido en su vida, al salir del coso, escuchó lo siguiente:
– ¿Quién le habrá dado la alternativa, a este peruano, Dios mio?
Así recordaba el torero gaditano aquel hecho: “Aunque iba cabizbajo sonreí. Como sabes, soy de Sanlúcar de Barrameda, y es que mi apodo surgió de una manera curiosa. En mis comienzos me anunciaron como Pepito Martínez y posteriormente, en 1950, en Ceuta, con mis dos apellidos, Martínez Ahumado. Al regreso, en el barco el banderillero Emilio Boja “Panaderito”, dijo:
– Hubo un chaval, José Gárate “Limeño” que formó pareja con Joselito, cuando eran becerristas, y era un fenómeno como tu, así que debes anunciarte con el apodo de “Limeño.
Y Limeño soy, aunque no peruano.
Las cosas, como son.









