No siempre la cogida acaba de forma dramática. Pepe Carbonell recuerda, hasta con agrado, un percance.
Tirando de pico. En la próxima te apeas
Se celebró un festival en Castro Urdiales. Salió una novillada de Pedrés, tan mala que el propio ganadero en el callejón decía “Pero donde se habrá metido ese inepto del ganadero”.
Así lo recordaba Carbonell: “Fue una novillada con tan malas intenciones, que uno de los novillos me enganchó y me llevó empitonado a gran velocidad. Pasé junto a mi compañero Antonio Valle “Vallito”, quien a pesar de su buena intención, no consiguió que el animal me soltara. El citado Vallito, como toda ayuda para conseguir que el novillo me soltara exclamó a grito pelado: “Pepe, en la próxima te apeas”.









