Si la tauromaquia tiene un camino es el que marcan los toros, los toreros y los públicos única y exclusivamente. Ponce lleva mostrando caminos hacia el futuro desde hace mucho tiempo, la incomprensión en ciertos momentos mordió sobre sus carnes, pero este torero tiene la convicción como fuerza y el equilibrio como argumento.
Paco Villaverde
Ponce atesora todos los valores que la Tauromaquia puede aportar a la sociedad y los lleva a cabo: Se muestra ante los públicos, dentro y fuera de la plaza para predicar, su toreo y su forma de pensar, es accesible al aficionado y al público en general para conseguir una comunión lo mas sólida posible e iniciar a muchas gentes en el arte del toreo. No se esconde ni parapeta en filosofías metafísicas muy difíciles de explicar e imposibles de comprender. Torea festivales Benéficos porque él no es una ONG, es un torero y por lo tanto aporta a la sociedad toreando con lo que consigue el objetivo principal de festival: La solidaridad, pero también ayuda a mover el campo ganadero sacando novillos que permiten a los ganaderos adelantar las observaciones empíricas sobre lo que han intentado seleccionar, permite al aficionado ver tauromaquia de generaciones anteriores para que haya un hilo del toreo mas lógico y también ayuda a Novilleros que torean con sus ídolos para así evolucionar con mas firmeza.
Ponce es la constancia, el espíritu de superación, la resistencia a la frustración, la dedicación, el respeto a las jerarquías, respeto por sí mismo y por sus compañeros, es una persona comprometida con la sociedad y no renuncia a su condición de torero si no que la predica y expone allá donde sea, en el foro que sea. Ponce predica su Fe en su religión sin temor porque es firme en sus convicciones.
Este torero, este artista quizás sea, como dice mi amigo P. Javier Cáceres, “el último representante de un concepto de torería, el mejor torero de la historia”.
Premio muy merecido y tomemos nota de esta referencia inevitable. Ponce no es patrimonio de nadie es un bien cultural de todos.
Enhorabuena a todos.
Foto: Paco Villaverde. Bilbao/17









