Tarde plana

Sergio Galán y Leonardo fueron ovacionados.

Las Ventas, 14 de mayo.

Séptima de abono.

Toros de Fermín Bohórquez.

Sergio Galán, ovación y ovación.

Leonardo, ovación en su lote.

Juan Manuel Munera, pitos y palmas.

 


Miguel Ángel Herráiz

Foto: Plaza 1

 

Séptima corrida de la Feria de San Isidro con ganado de Fermín Bohórquez que tuvo variedad de comportamiento desde aquerenciado a tablas a pegado al suelo, pasando por manso, tener movilidad y colaborar con los rejoneadores. Se fueron con las orejas al desolladero porque no hubo suerte al clavar los rejones de muerte si bien la calidad de algunas faenas tuvieron mérito suficiente para haber podido llevar apéndices en la mano.

Abrió turno Sergio Galán que esperó a la puerta de toriles y enceló de salida el toro con una rápida, emocionante y comprometida persecución pegado al caballo que terminó con un rejonazo en buen sitio. Espectaculares los desplazamientos a dos pistas templando desde muy cerca con el caballo. El astado se fue parando y puso un par sin cabezal. Pasó en falso pero la buena ejecución de las banderillas cortas compensó. La lluvia que cayó durante toda la faena descentró la atención por el movimiento en los tendidos para librarse de sus efectos e influyó, junto con el uso del acero, en la reacción final. Mató de pinchazo, rejón de muerte y descabello. Leves aplausos con silencio mayoritario. En su segundo la cercana reunión en la ejecución de las suertes, la buena colocación de las banderillas, los muletazos con la grupa del caballo y la espectacularidad poniendo las cortas decayó cuando mató al tercer intento. Aplausos.

El rejón de castigo avivó el comportamiento del primero de Leonardo Hernández aunque solo de manera momentánea. Vistosa la galopada a la cordobesa tirando del astado junto a tablas. Un vibrante par de frente, otro a dos manos y dos banderillas cortas al violín emocionaron al público que pudo calibrar la entrega del jinete al que no ayudó la ya escasa movilidad del toro. Mató al segundo intento. Aplausos y petición. Impresionante el par a su segundo de poder a poder en el centro del albero y con desplazamiento en oblicuo. Brillante el par al quiebro aunque fuera en el segundo intento y la del violín que le costó una cornada a Xarope. Mató de pinchazo y rejón de muerte. Aplausos.

Juan Manuel Munera recibió en la puerta de chiqueros a su primero. Dio pasadas en falso y no clavó banderillas en algunas ocasiones. Acertó con los balanceos y con las cortas a pesar del escaso celo y el poco recorrido del toro que en ocasiones perdió las manos. Entró a matar tres veces. Escuchó un aviso. Silencio. En su segundo aprovechó la querencia para meterse en su terreno y colocarlas desde muy cerca. Finalizó con las cortas a toro parado. Mató con rejón de muerte y descabello. Escuchó leves aplausos.