Alberto Pozo se convirtió en el tercer matador que se doctora con toros de Miura.
San Lorenzo de la Parrilla (Cuenca), 15 de agosto.
Media entrada.
Toros de Miura.
Javier Castaño, dos orejas y oreja.
Serafín Marín, oreja y silencio
Alberto Pozo, que toma la alternativa, ovación tras dos avisos y oreja.
Vicente Sobrino
Fotos: Juan Arlandis
Ambiente de gran fiesta en la coqueta plaza manchega. Casi media entrada. Tiempo ventoso y entoldado. Calor. Muchos aficionados venidos de la comarca y pueblos cercanos.
Tercer torero en la historia que toma la alternativa con reses de Miura: Alberto Pozo. Los dos anteriores se pierden casi en la noche de los tiempos: Antonio Bienvenida, en Las Ventas, y Fermín Murillo, en Zaragoza.
Buhonero, número 5, es el toro de la alternativa. Bueno por el pitón derecho. Saca alguna muletazo limpio. Muy corto por el derecho. Pozo voluntarioso y digno sobre la mano derecha. Tres pinchazos y estocada.
Muy duro de morir. Cuatro descabellos, dos avisos y le perdonan el tercero cuando pasaban ya tres minutos. Silencio.
Se emplea el segundo en varas y le pegan bien en el primero. Noble. Bueno sobre el derecho y también corto por el izquierdo. Bien Castaño sobre la derecha, con muletazos de calidad. Lo intenta al natural pero el toro no se entrega. Buen oficio y concepto de Castaño. Buena estocada y un descabello.
Cárdeno y chico el tercero. Cuello largo y abrochado de pitones. Mucha movilidad en este ejemplar, que humilló mucho por el lado derecho. Toro interesante. Serafín muy compuesto y bien en redondo sobre el pitón bueno. Se revuelve el toro por el izquierdo, por donde el catalán ya no traga tanto. Faena ceremoniosa. Pinchazo y estocada baja. Oreja.
Más toro el cuarto y más miura de leyenda. Complicado y violento por los dos pitones. Faena de poder a poder de Castaño, que no puede sacar muletazos limpios pero se justifica con creces. Oficio. Pinchazo y otro hondo que basta. Oreja.
También complicado el quinto. Tobillero que busca tras la maleta. Ninguna entrega y todas las dificultades. Serafín tira de veteranía, sin confiarse porque no era el caso, pero solvente. Mal matando. Cinco pinchazos y dos descabellos. Silencio tras aviso.
Sin ser como los dos anteriores, el sexto tampoco fue claro y menos para un torero el día de su alternativa. A falta de recursos, Pozo le echo reaños. Ni fue una faena limpia pero sí sincera. Una estocada hábil dejó al toro sin puntilla. Una oreja.
Los tres primeros toros buenos por el derecho. Cuarto y quinto con muchos problemas. El sexto, sin clase ni entrega.









