Uno de los grandes, y uno de los principales reformadores y reguladores del espectáculo taurino, Francisco Montes “Paquiro”, nació el 13 de enero de 1805.
Tal día como hoy vino al mundo, en la ciudad gaditana de Chiclana de la Frontera, Francisco de Paula José Joaquín Juan Montes Reina, quien se convertiría en en pieza básica de la tauromaquia como Paquiro.
Perteneciente a una familia de clase media y acomodada, durante su infancia y juventud recibió una educación esmerada, pero la ruina económica le llevó a tomar contacto con el mundo de los toros.
Discípulo de Pedro Romero en la recién creada Escuela de Tauromaquia de Sevilla, Paquiro tomó la alternativa el 18 de abril de 1831 en Madrid, de manos de Juan Jiménez “Morenillo”, el cual le cedió la muerte de un toro de Gavira.
Su figura es fundamental a la hora de la renovación del arte de la lidia, a la que aplicó un nuevo sentido creador y artístico, modificando el concepto del espectáculo taurino, por lo que se le tiene como el instaurador del toreo moderno, al que reguló y normalizó, estando entre sus aportaciones personales al mundo de los toros su libro Tauromaquia completa, donde fija su concepto del toreo e incluso modifica el traje de luces.
Como torero fue el mejor pagado de su tiempo.Primerísima figura y un fenómeno indiscutible. Matador completísimo, le llamaron “Napoleón de los toreros”.
Ya en el ocaso de su carrera, a causa de una cornada en la pierna propinada por «Rumbón», de Torre y Rauri, el 21 de julio de 1850 en Madrid, la cual lo alejó definitivamente de los ruedos y le ocasionó una larga y dolorosa convalecencia, murió en Madrid el 4 de abril del año siguiente, cuando sólo contaba 46 años de edad.









