El 17 de febrero de 1920 nacía uno de los diestros más importante de todos los tiempos.
Hijo de padres españoles -su madre era hermana del poeta León Felipe-, Carlos Ruiz Camino “Arruza” se aficionó a los toros tras ver un mano entre Armillita y Domingo Ortega. Y tanto le llegó el espectáculo que decidió dedicarse a ello profesionalmente, debutando como novillero con tan sólo 14 años y después de habrse tirado como espontaneo en un festival celebrado en El Toreo.
Tomó la alternativa en la plaza de El Toreo de la capital mejicana el 1 de diciembre de 1940, siendo su padrino Fermín Espinosa “Armillita Chico”, el testigo Francisco Gorráez y los toros de Piedras Negras, confirmando en Las Ventas el 18 de julio de 1944, con Antonio Bienvenida como padrino. Fue el primero de los toreros mejicanos que actuaron en España al reanudarse el convenio entre ambs paises, estableciendo una apasionante competencia con Manolete, con el que llegó a torear 60 corridas en 1945, temporada en la que sumó 109 contratos, cifra no superada hasta que en 1965 El Cordobés llegase a 111.
Arruza fue un torero dominador, excepcional banderillero y muy variado de capa y espada. Abandonó los ruedos en 1953 y regresó en 1956 pero como rejoneador.
Fue Presidente del Montepío de Toreros en España y promovió y actuó en tal cantidad de festejos benéficos que le fue concedida por el gobierno español la Cruz de Beneficencia.
El 20 de mayo de 1966, cuando regresaba de su rancho en Toluca, sufrió un accidente de tráfico en el que perdió la vida.









