Sólo una vuelta en Las Ventas

Luis Gerpe obtuvo el mayor premio del festejo.

 

 

Madrid, 27 de abril.

Las Ventas.

Un cuarto de entrada.

Toros de Saltillo.

Javier Castaño, silencio en los dos.

Luis Gerpe, silencio tras dos avisos y vuelta al ruedo.

Cristóbal Reyes, que confirma alternativa, silencio tras dos avisos y silencio con otros dos avisos.

 

 


Miguel Ángel Herráiz

Foto: Plaza 1

 

Encastada corrida con toros que dieron emoción a la lidia pero no colaboraron con la bravura suficiente para el lucimiento de los toreros, quienes estuvieron dignos y con pocas opciones de cortar trofeos. Cristóbal Reyes confirmó con un toro encastado sin transmisión suficiente y a base de entrega consiguió momentos templados e importantes, por el pitón derecho, que se diluyeron por el desacertado uso de los aceros; en el que cerró plaza instrumentó dos series con la izquierda destacando algunos de toreo importante y amplia conexión con el público. Javier Castaño tuvo un primero difícil que le midió constantemente, su segundo mostró mucho peligro y escasas ganas de embestir, bastante hizo con bajarle la muleta para dirigir la salida del muletazo hacia donde no quería el toro y evitar males mayores. Luis Gerpe lo intentó seriamente en ambos, su primero apenas entró en la muleta y soltó la cara, en el otro aguantó su violento embroque, fue impactantemente levantado y afortunadamente pudo salir por su propio pie de la plaza.

A Javier Castaño le tocó un exigente cinqueño de primero al que le bregó bajándole el capote para demostrar quien mandaba. Inició con la muleta junto a la raya exterior cerca del tercio, consiguió ligar dos tandas por el derecho a media altura dejándosela en la cara para protegerse de las perversas intenciones del astado. Aguantó, tragó mucho y se lo pasó con cercanía por ambos pitones. En su segundo sufrió medimientos varios en el capote, escaso desplazamiento y rápida reposición con peligro constante. No se entregó en el caballo. En la muleta apenas embistió, quería coger, no obedecía a los toques y mientras se preparaba para estoquear el toro le estaba esperando con intención de engancharlo, hasta el punto de no humillar cuando le bajó la mano al clavar.

Cinqueño fue el primero de Luis Gerpe que embistió sin fijeza en el capote. Manseó en el caballo embistiendo al pecho y yéndose cuando sintió hierro. Brindó al público. Inició con la derecha cerca de los medios y al tercer muletazo soltaba la cara. Continuó junto a la raya exterior de picar, pasaba dos veces, parón, medía y se tragaba el de pecho entrando de manera incierta. Por el pitón izquierdo embistió andando y midiendo. Escaso recorrido, irregular embestida y riesgo constante tuvo que soportar Luis. En el astifino y serio segundo tragó en las verónicas por el incierto desplazamiento del toro. Tomó tres varas. Con la muleta en el tercio aguantó embestidas rectas, violentos embroques y coladas al cuerpo. No humilló y en la segunda tanda por el pitón izquierdo le enganchó con violencia quedando conmocionado. Afortunadamente se recuperó, volvió a la cara, le echó arrestos asentándose, dándole un ceñido molinete, derechazos y muletazos a pies juntos que conectaron con el público. Continuó con meritorios, peligrosos y entregados naturales aguantando pitones cerca del pecho y la cara. Mató de estocada siendo fuertemente ovacionado y el respetable solicitó la oreja.

Cristóbal Reyes quiso recibir al de la confirmación a porta gayola pero al salir al ruedo se desplazó a la derecha, para recorrer el anillo, y no atendió al toque. Manseó en el caballo. Brindó al público. Por el izquierdo blandeó y tuvo incierta embestida. Por el derecho entre las rayas ligó, llevándolo con el compás abierto a media altura y aunque no hubo suficiente entrega ni transmisión por parte del toro, si la hubo por Cristóbal. Recibió el aplauso del público. En el último de la tarde brilló con la izquierda cuajando algunos de buen trazo y valiosa ejecución