El pasado sábado falleció Juan Soto Viñolo, periodista, escritor y todo un personaje que merece algunas líneas más que una simple nota necrológica.
Barcelona.- J.R.Palomar.
El informador Juan Soto Viñolo falleció ayer sábado en un hospital del Vendrell. a los 84 años. Un crítico taurino que escribió en medios como TeleExprés, La Prensa. Y desde su fundación en “El Periódico de Cataluña”, donde ejercía la crítica taurina, así como la información de flamenco. Esta también la desarrolló como corresponsal de la revista El Ruedo (en su primera etapa) y Aplausos, hasta hasta hace seis años. Con motivo de la prohibición de los toros escribió su último artículo en este semanario titulado “Adéu, me exilio en Ceret”. Era de alguna forma, lo que muchos catalanes querríamos hacer ante la situación política actual: un conflicto creado por los gobernantes, sin que existiera problema alguno en la sociedad. No pudo escribir ese artículo en El Periódico, porque este diario decidió suprimir la información y crítica taurina, dos años antes de la prohibición.
En realidad Soto Viñolo no se fue a Ceret sino al Vendrell (Tarragona), donde ha vivido los últimos años. En el capítulo literario, destaca un libro sobre Manolete: “La vida y los amores de un héroe de leyenda”, y una biografía de Lola Flores (1996). Sin embargo, para suerte o desgracia, su mayor popularidad vino dada por ser la persona que estaba tras “El consultorio de Elena Francis”, ya que escribía todas las respuestas a las cartas que las amas de casa escribían a la radio: RNE. Lo hizo durante 18 años, de 1966 al 84, cuando se desveló la identidad del guionista. Esto cualidad le produjo una cierta “desazón”, según reconoció públicamente.
En la misma emisora, RNE, trabajó en el departamento de archivo, y durante dos años: 1982- 83, presentó un programa taurino solo para Cataluña, de nombre “Los toros”. Y esa fue su gran pasión: la Fiesta, con un estilo más o menos discutible en la crítica taurina. Y desplegando una literatura barroca y bien escrita en su dilatada trayectoria profesional. Su hija Verónica Soto trabaja en TVE en San Cugat. La familia ha decidido un sepelio en la más estricta intimidad. ,









