La esencia de la bravura centró las sesiones en las que se combinó el análisis científico, la perspectiva humana y el trabajo de campo.
La Sede Antonio Machado del Palacio de Jabalquinto, en Baeza, ha vuelto a convertirse en el epicentro del debate académico en torno a la tauromaquia. La Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) ha celebrado la sexta entrega de su tradicional seminario estival dedicado a la cabaña brava, una cita codirigida por el presidente de la Federación Taurina de Jaén, Lope Morales, y la docente universitaria Verónica de Haro. La iniciativa ha revalidado su poder de convocatoria al reunir a sesenta y cinco matriculados procedentes de diversos puntos de la geografía española, así como de Francia y Ucrania.
En esta edición, en la que han participado más de sesenta alumnos de España, Francia y Ucrania, el hilo conductor del programa ha girado en torno al estudio analítico de la bravura como condición indispensable para comprender la conducta del toro durante la lidia. El temario ha dispuesto además un espacio para la memoria histórica al conmemorar el V Centenario de la primera función taurina documentada en Méjico.
A partir de este hito, los ponentes abordaron la implantación del ganado bravo en el continente americano y su posterior consolidación como un conector cultural entre ambas orillas del Atlántico a lo largo de cinco siglos. Como complemento a las exposiciones teóricas en las aulas maestrantes, la actividad formativa trasladó su campo de acción al terreno natural mediante una visita de campo a la ganadería de Araúz de Robles.
El desarrollo de las jornadas ha contado con el respaldo institucional de la Junta de Andalucía, la corporación veterinaria provincial y entidades locales, además de la colaboración de Luis Francisco Esplá.





