Estos días en que todos los aficionados a los toros nos encontramos “enchiquerados”, forzosamente, sin poder salir a nuestro “ruedo” particular por miedo a sufrir una cogida mortal de un toro invisible, tenemos tiempo para pensar, y especular, sobre casi todo.
Antonio Fernández Casado.
Pendiente de conocer la lidia, y el tiempo necesario que va a precisar estoquear al “Coronavirus”, es un hecho claro que no se han celebrado las tres primeras ferias importantes del año (Castellón, Valencia y Sevilla); y, parece seguro, que también está herida de muerte la de San Isidro.
Malas noticias. No sólo para los aficionados, sino también para los ganaderos -para la mayoría, la cría del toro bravo, actualmente, es un negocio, no un hobby-; para las empresas (la mayoría económicamente muy poco solidas); y, para una parte significativa del escalafón que necesita torear para poder vivir. Qué decir de los novilleros…
Al ritmo que llevamos, parece obvio que el mes de mayo no se van a celebrar festejos taurinos en Madrid. Y, es muy probable, que sí el mes de junio se permite abrir la puerta de los ‘chiqueros’ y realizar el paseíllo, será como máximo autorizando un tercio del aforo de los cosos…; es decir una ruina.
A parte, que tanto los ganaderos como los estoqueadores van a tener que ajustar sus emolumentos…; una hipotética fecha para volver a organizar funciones de toros sería los sanfermines…, aunque es tanta la aglomeración de personal que allí se concentra, que es difícil pensar que vayan a permitir los encierros…; y Pamplona sin encierros… pierde todo su interés popular. Aparte que es seguro que este año no acudirá un solo aficionado foráneo… De manera que nos situamos a finales del mes de julio, con la feria valenciana, donde se supone intentaran recuperar los festejos no corridos en las Fallas… ¿La pregunta que nos tenemos que hacer, es si van a dejar que se llene la totalidad del aforo? En caso contrario, nos vamos al mes de agosto, con las ferias de Gijón, Donostia y Bilbao, como las fechas más probable para que se vuelvan a programar funciones de toros, sino se desmanda algún nuevo “toro-virus”, que impida la celebración de festejos durante toda la temporada de 2020.









