El novillero de Talavera, que sufrió una luxación de hombro, causó muy grata impresión.
Madrid. Miguel Ángel Herráiz
Las Ventas, 18 de julio de 2019. Tercera novillada nocturna. Casi un tercio de entrada
Novillos de José Cruz, sobreros (1º tris y 4º) de Casa de Los Toreros
Emilio Silvera, aplausos y silencio
Alfonso Ortiz, aplausos y silencio
Tomás Rufo, oreja y aplausos
Tomás Rufo fue atendido de luxación de hombro reducida manualmente en la enfermería de la plaza. Sale a matar el sexto novillo bajo su responsabilidad.
Emilio Silvera tuvo un primero que fue devuelto. Su primero bis, que corrió turno, también fue devuelto. El primero tris, sobrero de Casa de los Toreros, tenía fijeza y permitió el toreo a media altura. Emilio lo intentó por los dos pitones consiguiendo tres tandas por el derecho, sin obligar al astado, ligándole los pases a veces en redondo, dando muletazos de calidad. Por el izquierdo no tuvieron la misma clase, la condición del novillo no permitió la ligazón y la faena fue a menos por su menor movilidad para terminar parándose. Mató de bajonazo y estocada. Aplausos. Su segundo fue el primer sobrero de la Casa de los Toreros que cumplió en varas. En la muleta fue manso, carecía de transmisión, tardeaba, se paró y cuando embestía rebrincaba al final del pase. Mató de dos pinchazos y tres descabellos. Escuchó un aviso. Silencio.
Alfonso Ortiz tuvo un primero con poca clase y escasa entrega al que toreó por ambos pitones. Instrumentó naturales de calidad y meritorios ayudados por alto de buena factura en los que todo lo puso el torero. Mató de estocada. Aplausos. Su segundo era astifino y se acostó en el capote. Le recibió por verónicas pasándoselo cerca y tragando mucho. Con la muleta lo intentó por ambos pitones pero el toro remataba arriba y levantaba la cara. Con mucha predisposición consiguió ligar algunas series. Mató de tres pinchazos sin soltar, pinchazo y estocada honda. Silencio.
Tomás Rufo recibió a su primero por verónicas erguida la planta y con mucha actitud. Fue poco castigado en el caballo. Con la muleta Tomás demostró su poderío, bajó la mano, sometió al novillo, corrigió el punteo en la embestida y ligó buenas series por ambos pitones rematando con importantes pases de pecho. A la hora de matar se fue tras el estoque y en el embroque salió con el hombro luxado pero dejó una excelente estocada. Aguantó hasta que cayó el novillo. Oreja. Dio la vuelta al ruedo encogido por la luxación y finalmente se fue a la enfermería para salir a matar bajo su responsabilidad a su segundo astado. El público agradeció el gesto aplaudiendo su salida de la enfermería. Recibió al último de la noche por verónicas ejecutadas con relajo y dejándole en los medios. A punto estuvo de ser cogido al tardear el astado y dudarle Tomás. Manuel Sayago picó bien y Miguel Martín fue aplaudido en banderillas. Con la muleta el novillo requería firmeza, dominio y dejársela puesta cosa que hizo el torero que mató de pinchazo, estocada caída y tres descabellos. Escuchó un aviso. Silencio.









