Tras finalziar el tecer festejo de la Feria de las Novilladas, Jorge Isiegas, visiblemente enfadado, insultó al presidente de la función, por lo que fue propuesto para la pertinente sanción.
La cosa se torció ya cuando desde el palco no se atendió la petición de oreja al doblar el segundo de la tarde, al que tumbó de una estocada de rápidos efectos tras una faena animosa y efectista. pero lo peor vino cuando el cuarto, un animal muy flojo, se derrumbó tras el segundo tercio, dando inequívocas muestras de su invalidez. A la vista de sus nulas posibilidades de lucimiento, Isiegas -que llegó a Algemesí con más de cuarenta puntos tras la cogida sufrida un par de días antes en Azuqueca de Henares- insistió en que se echase para atrás al novillo, a lo cual se negó la presidencia. Tas acabar con él, y antes de abandonar la plaza, el novillero aragonés se dirigió al palco e insultó a su titular, por lo que el delegado gubernativo le retuvo y le hizo saber que sería propuesto para sanción.









