Cabra (Córdoba), 7 de septiembre.
Toros de Martín Lorca
Rafaelillo, oreja y oreja.
Oliva Soto, dos orejas y silencio.
Mario Sotos, oreja y silencio.
Calasparra (Murcia), 7 de septiembre.
Novillos de Prieto de la Cal.
Joao D’Alva, ovación y ovación.
Víctor Cerrato, palmas y cogido.
Miguel Andrade, ovación y silencio.
El novillero Víctor Cerrato fue atendido en la enfermería de “una pérdida de conocimiento tras traumatismo craneoencefálico de 2 o 3 minutos. Al despertarse se encuentra consciente y orientado. También presenta golpe en región parietal derecha y traumatismo en rodilla derecha”. Trasladado al hospital para estudio radiológico completo.
Manolo Guillén.
La tragedia ha vuelto a pasearse esta tarde por la plaza portátil instalada en Calasparra, que tiene un bajío que no me gusta nada. Y esto, como todo lo demás, es una opinión muy personal y no pretendo que nadie la comparta conmigo.
La novillada de Prieto de la Cal ha sido tan dura como se esperaba. La ganadería no ha conseguido llenar la plaza, que sería lo lógico en una localidad como la calasparreña donde se venera a estos jaboneros.
Los novilleros no tuvieron opciones de triunfo y se vivieron situaciones de mucho riesgo. Los tres resultaron trompicados, achuchados o hasta incluso noqueados, como en el caso de Víctor Cerrato, que ha quedado fuera de combate después de ser prendido muy feamente por su segundo oponente.
Arganda del Rey (Madrid), 7 de septiembre.
Novillos de José Escolar.
José Antonio Lavado, silencio y silencio.
Diogo Peseiro, oreja y oreja.
Álvaro Seseña, silencio y oreja.
Sotillo de la Adrada (Ávila), 7 de septiembre.
Novillos de Pablo Mayoral.
Javier Montalvo, silencio y silencio.
Clemente Jaume, ovación tras aviso y bronca tras tres avisos
Germán Vidal “El Melli”, silencio y oreja.
El Casar de Talamanca (Guadalajara), 7 de septiembre.
Novillos de El Madroñal.
Andrés Romero, ovación y oreja.
Sebastián Fernández, oreja y oreja.









