Viraco (Perú), 23 de octubre.
Casi lleno.
Cinco toros de Puerto de San Luis y uno de Polo Sáiz.
Jesús Enrique Colombo, ovación y dos orejas y rabo.
Molina, dos orejas y ovación.
Julio Alguiar, oreja y silencio.

Casi lleno.
Cinco toros de Puerto de San Luis y uno de Polo Sáiz.
Jesús Enrique Colombo, ovación y dos orejas y rabo.
Molina, dos orejas y ovación.
Julio Alguiar, oreja y silencio.
Viraco (Perú), 23 de octubre. Casi lleno. Cinco toros de Puerto de San Luis y uno de Polo Sáiz. Jesús Enrique Colombo, ovación y dos orejas y rabo. Molina, dos orejas y ovación. Julio Alguiar, oreja y silencio.
La pasión y la emoción deben ser inexcusables en un festejo taurino, en cuya razón de ser está la lucha y el riesgo. Y aquellos dos factores provocan no sólo la asistencia a dichas funciones sino también la controversia y la división de opiniones, elementos así mismo imprescindibles para que haya interés en ellas.