Mario Vilau, herido por el quinto, paseó otra oreja.
Madrid, 19 de mayo.
Plaza de Las Ventas
Décima de la feria de San Isidro.
Tres cuartos de entrada.
Novillos de Fuente Ymbro.
Pedro Luis, de burdeos y oro, silencio y silencio tras dos avisos.
Mario Vilau, de tórtola y oro, oreja y ovación.
Julio Norte, de perla y oro, oreja tras aviso y oreja.
Vilau fue cogido por el quinto, sufriendo una cornada en el muslo izquierdo con una trayectoria ascendente de 15cm y que produce destrozo en músculo sartorio y contusiona arteria femoral. Pronóstico grave.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Décimo festejo de la Feria de San Isidro con novillos de Fuente Ymbro, desiguales en presentación, comportamiento y juego, destacando el sexto, de medida duración pero con buen pitón derecho, que permitió a Julio Norte, quien hizo su presentación, ejercitar un toreo derrochando valor y emoción con series importantes por el pitón derecho, cuajando enjundiosos y hondos muletazos que conectaron con el público, permitiéndole cortar oreja, que junto con la obtenida en su primero hicieron posible su salida por la Puerta Grande. Mario Vilau también pisó por primera vez el coso venteño, cortando una oreja al de su presentación por su toreo de temple y ajuste, con la mala fortuna de ser herido por su otro novillo, infiriéndole una cornada de 15 centímetros, teniendo que abreviar, después del torniquete que le realizaron, para ir por su propio pie a la enfermería donde fue operado. Pedro Luis abrió tarde intentándolo por naturales de buen trazo en su primero, noble con poco brío, y a su segundo le toreó con ligazón pero sin llegar a compactar faena.
Pedro Luis saludó a su primero con dos verónicas saliendo suelto a continuación hasta que logró pasarlo por chicuelinas. En varas derribó en la primera, apretó en la segunda y leve puyazo en la tercera. Brindó al público. En la muleta mostró nobleza y escaso brío al pasarlo relajado por el derecho. Cambio al izquierdo consiguiendo algunos de calidad. Lo intentó con firmeza el torero pero el poco empuje y la medida fuerza no permitieron remontar. Templó por verónicas de calidad a su segundo. En varas empujó en la primera y cumplió en la otra. Con la muleta pasando la segunda línea lo mostró por el izquierdo tocando con suavidad, corriendo bien la mano, luciendo al novillo, alargando el brazo e intentando rematar atrás. Todo lo hizo bien pero la cara alta y la escasa entrega del astado, imposibilitaron que los muletazos salieran con transmisión.
A portagayola recibió con poderío a su primero Mario Vilau, continuando templando por verónicas para después dejarlo, con una importante media, en el centro del ruedo. En varas empujó en la primera, la segunda resultó trasera. Brindó al público. Inició de rodillas con la muleta pasándolo despacio y tragando. Templó por el derecho llevándolo sin obligar por la medida fuerza para prolongar faena. Por el izquierdo tiró, aguantó, dio el pecho, lo pasó despacio y con cercanía, soportando estoicamente un peligroso parón. Vibrantes fueron los de pecho sacándolos hacia el hombro contrario. Oreja. También recibió a portagayola a su segundo que se llevó enganchado el capote en el cuerno izquierdo. En la muleta se tragó una tanda. En la segunda serie se paró y buscó tablas. Cuando se lo pasaba en la corta distancia por el izquierdo le infirió una cornada de 15 centímetros. Finalizó con una estocada arriba algo tendida.
De pie con una larga cambiada saludó Julio Norte a su primero continuando por verónicas. Inició de muleta con estatuarios en el tercio. Por el derecho lo pasó en la corta distancia, plantando los pies y sin ceder terreno. Por el izquierdo derrochó valor, robándole muletazos en la corta distancia, alargando el brazo, dando recorrido y tragando sin perder ni un centímetro. Oreja. A su segundo le dio una verónica cayendo al albero, haciéndose un autoquite con el capote para saltar al callejón. Brindó al público. En la muleta por el derecho embistió con prontitud y humillando cuajándolos templados y reunidos, enfervoreciendo al respetable. Por el izquierdo se quedó corto siendo volteado peligrosamente. Volvió a la cara con un novillo resabiado y el público apoyando. Oreja.







