La noticia, la triste noticia, no por desgraciadamente esperada, ha podido ser más dura.
Ayer dia 23 de marzo, las fuerzas de la Guardia Civil, Polícia Local de Foyos, de Moncada y de Tabernes Blanques, con la colaboración de cientos de personas, voluntarios, Cruz Roja, e innumerables amigos hallaron el cuerpo sin vida de Miguel Lázaro Riera, desaparecido desde el pasado jueves día 23 a las 19.00 horas, cuando se hallaba en el huerto de su propiedad,situado en las cercanías del cementerio municipal.
Las primeras noticias las tuve el viernes por la mañana. Algunas informaciones ya daban por muerto y hallado a Miguel, Esperé un tiempo prudencial, pues algunas de esas noticias eran contradictorias, y otras aconsejaban prudencia y esperar acontecimientos.
A las dos de la tarde llamé a Filo, la esposa de Miguel.
¿Qué pasa, Filo? Qué son esas noticias tan alarmantes.
Pasa, Paco, que Miguel se marchó el jueves por la tarde al huerto. A las ocho de la tarde le comenté a mi yerno que aún no había regresado `por lo que la preocupación iba en aumento. Mi yerno me dijo, Me voy al huerto a ver que pasa,
Regresó y lo único que pudo decirme es que el coche estaba allí, pero él no estaba. También me dijo que la acequia iba de parte a parte y la corriente era muy fuerte. Presentamos la denuncia de su desaparición en el ayuntamiento e inmediatamente comenzaron las gestiones de búsqueda.
Paco, no puedo estar más preocupada, me temo que pueda haberle pasado algo. Estamos hundidos. Si tuviese alguna noticia serás de los primeros en saberlo.
Hasta ahí mi conversación con Filo, persona con la que debido a mi gran amistad con Miguel, la hemos considerado siempre, como una más de la familia, a ella y a sus hijos.
Han sido más de 30 años de amistad con Miguel y con toda su familia.
Hace un montón de años. No puedo recordar cuantos, fuimos invitados mi compañero Juan Antonio Jericó (tristemente desaparecido ya) y yo, a dar una conferencia en Foyos, Me parece recordar, pero no estoy seguro, que también intervino Pedro Toledano. Era la primera vez que visitaba esta localidad. Fue en un local a unos cuantos metros de donde ahora se halla la Casa de la Cultura.
Desde entonces hasta ahora, mis visitas a Foyos han sido una constante. Soy incapaz de decir cuantas veces he intervenido. Si puedo asegurar que tantas veces como he sido invitado.
Hubo años, en que cuando Miguel me invitaba para su Semana Taurina, le decía: Miguel: ” Lo que hay que evitar es que la gente diga “sempre son els mateixos”
Mi amistad con Miguel ha sido más que frecuente. Incluso con viajes a Francia, en autobús fletado por mi recordado amigo Paco Ibañez Piris. Llamadas por teléfono, coversaciones mil, siempre con una amistad que ha sido un referente en nuestras vidas.
Por tu bondad, por tu manera de ser, por tu exquisita educación para decir las cosas, por tu delicadeza, por no ofender jamás a nadie, por tu bonhomia, por tu sencillez, y por tantas virtudes como atesorabas, seguro que el Señor te tendrá a su lado.
Dios te guarde Miguel, amigo del alma.
Laus Deo.








