Sólo un única ovación para Luque en tarde de poco contenido.
Madrid. Miguel Ángel Herráiz.
Las Ventas, 28 de septiembre de 2019. Feria de otoño. Segunda de abono
Más de media entrada
Toros de Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto (4º)
Daniel Luque, aplausos y silencio
Juan Leal, silencio y silencio
Juan Ortega, silencio y silencio
Daniel Luque instrumentó a su bajo y bien presentado primero una tanda de cuatro exquisitas verónicas rematada con su correspondiente media. En su quite Juan Leal toreó con pulcritud por saltilleras dándole la réplica Daniel con unas cadenciosas verónicas y su media habitual. En la brega destacó Juan Contreras y en banderillas Raúl Caricol y Jesús Arruga. Con la muleta lo intentó por ambos pitones siendo de mayor calidad los muletazos por el izquierdo; el toro no terminó de entregarse siendo imposible la transmisión además de querer irse a tablas. Mató de estocada honda. Aplausos. A su alto, badanudo, largo y manso segundo, de La Ventana del Puerto, le dio cuatro templadas, acompasadas, lentas y bellas verónicas acompañando con la media. Juan Leal en su quite se echó el capote a la espalda dando cuatro ajustadas gaoneras en los medios sin moverse y rematando con una revolera. Con la muleta le bajó la mano y consiguió ligarlos con la derecha pero pronto empezó a tardear, a irse suelto queriendo tablas y terminó sin querer pasar. Mata de estocada corta seguida de otra entera y tendida. Silencio.
Juan Leal tuvo un primero que no se entregó en el capote de salida pero sí en el quite por garbosas verónicas de Juan Ortega. En banderillas Marc Leal sufrió una aparatosa voltereta al pillarle el toro sin haber siquiera comenzado la iniciación del par y sin mayores consecuencias. Comenzó la faena de muleta en los medios pasándoselo por la espalda un par de veces y rematando con el de pecho. En pie torea por ambos pitones teniendo que corregir la posición por el derecho y tardeando el toro por el izquierdo al no darle la distancia adecuada. Juan optó por torear de cerca y no pudo lucirse. No estuvo acertado con la espada ni con el verduguillo. Escuchó dos avisos. Silencio. Su alto, proporcionado y soso quinto no se empleó con el capote de Leal pero sí en el quite por chicuelinas que realizó Juan Ortega. Citó desde los medios con la muleta pero embistió sin entrega aunque consiguió ligarlos con suavidad. Siguió intentándolo por ambos pitones pero no pudo cogerle el sitio ni terminar de acoplarse. Mató de estocada trasera y tendida. Silencio.
Juan Ortega tuvo un primero astifino, largo, con cuello y escurrido de cuartos traseros que no colaboró en el toreo de capote. Antonio Chacón colocó un excelente y arriesgado par de banderillas de dentro a fuera y con el toro apretando muy cerca de tablas; el respetable se lo agradeció ovacionándole y puesto en pie. Con la muleta estuvo con actitud y ganas toreando con gusto y ejecutando muletazos de buen corte pero el toro fue irregular, daba a veces unos peligrosos arreones y no permitía la continuidad en el desarrollo de la faena. Mató de pinchazo y bajonazo con derrame. Escuchó un aviso. Silencio. Su segundo embestía de manera deslucida, soltaba la cara y era imposible ponerse por el izquierdo. Mató de estocada corta y dos descabellos. Silencio.









