Los sentimientos están a flor de piel, por estar recién llegado a la profesión, y encima le pilla la “temporada del paro”. El joven matador Diego Carretero siempre ha estado unido al mundo del toro, pero el triunfo rotundo todavía le ha llegado.
Emilio Sánchez.
En esta temporada, que ya denominaremos la del ” Toro sin cornamenta, pero su cogida es más mortal que la cornada mas peligrosa”, el protagonismta está siendo este toro, el que tiene el maldito nombre, “CORONAVIRUS”, sin estar marcado y herrado. Quiera Dios que sea como ese maldito toro, que el ganadero, cuando el astado es asesino, quita de una vez, toda su reata.
Esos ganaderos ya están a punto de conseguirlo, son los miles y miles de médicos, enfermeras y enfermeros, todo ese querido y admirado mundo de la sanidad y todos esos valientes de la carretera, del super, de la limpieza, de la agricultura, las fuerzas de Seguridad del Estado y ese valiente ejercito, de tierra, mar y aire, que esta nuestra piel del toro tiene, de tantos y tantas buenas personas, ellos son los verdaderos lidiadores de este maldito “cornupeta”, que de certero pitonazo “mata”.
Diego es un toreo sereno, con responsabilidad, y sello propio como es saber coger los palillos del tambor para repiquetear, sobre el albero de la piel y lo transforma en el “palillo de la muleta”, para torear ante el astado y arrancar la ovación cerrada de los aficionados como si estuviera en nuestro céntrico Rabal
Y esa ovación cerrada es la que el torero hellinero Diego Carretero va recibir de las personas de bien con esto que nos envia y que titula :
TODOS SOMOS GUERREROS
Me gustaría trasmitir un mensaje de apoyo, a todo aquel que lo quiera escuchar, por si de algo le puede servir.
Esta es mi forma de aportar mi granito de arena, en esta situación que vivimos todos, de angustia y de incertidumbre, de no saber que va a pasar, de estar parado sin querer estarlo, y todo lo que conlleva, tanto miedo…El que me conoce y ha seguido mi carrera sabe que yo se de esto.
A mi me ha servido buscar la calma de mi mismo, aceptando la situación, respirandola y viviendola de frente. Yo siempre me digo que para ver una situación, tienes que ponerte , y creo que no hay mayor explicación que la de una corrida de toros. El toro es la vida, mi vida, y paran poder ver al toro tienes que ponerte, afrontar los miedos, la incertidumbre, el agobio que eso da.
Y lo siguiente que sucede, cuando consigues ponerte, es afrontar toda la angustia….Y viene la calma, la paz interior, porque a mi siempre me han enseñado que el toro cura, y así lo siento, a mi me cura.
Diego Carretero









