Soy consciente de que Avance Taurino, no es el marco más idóneo para hablar de política, pero es que pasan los días y a cualquiera le hierve la sangre, al ver la falta de rigor de quien, precisamente por el cargo que ostenta, de presidente de una nación con 46 millones de habitantes, hace gala con tanta frecuencia, de falta de eficacia y seriedad en las decisiones que toma.
Cada vez que se encuentra ante las cámaras de televisión, no duda en soltar el largo y tedioso mitín, sin sonrojarse para nada.
Todo es positivo. Nada se ha improvisado. Se hizo cargo de la situación de forma inmediata. Su gobierno es una piña. Asegura sin rubor que comunistas y socialistas siempre están de acuerdo. Pero olvida que su vicepresidenta Carmen Calvo, a la ministra Montero, la llama la “chica de Igualdad”. Y que la ministra Calviño, (el cerebro gris en materia de economía), no traga con las exigencias del comunista Iglesias, (el que era feliz en un piso de 40 metros cuadrados en Carabanchel, pero ahora vive en un casoplón en la sierra, de 600.000 euros)
Olvida el señor Sánchez, que su incompetencia es la causante de que España, sea el primer país del mundo en número de muertos por millón de habitantes.
Que son más de 20.000 los fallecidos. Que son más de 12.000 los sanitarios contagiados. Que no hay manera de atajar esta pandemia. Que somos el país con más carencias en material sanitario. Que ningún país ha cometido tantos errores en la adquisición de mascarillas, batas, geles, guantes. tantos y tantos artículos, hasta el punto de que algunos han tenido que ser devueltos a origen por su ineficacia.
No, aquí todo va bien. Aquí, todo va sobre ruedas. Aquí, todos los ministros cumplen a la perfección con su cometido.
La prueba es que no hay ni uno sólo que dimita.
Algo que me hace recordar, lo que se puso de moda hace unos años (bastantes años).
“En el camino de El Pardo, muy cerca de donde está la ermita, hay un letrero que dice: maricón el que dimita”.
Pues eso, y no señalo a nadie.









