Perera sufrió otra cornada en el muslo derecho de la que se recupera en planta.
Mariano De La Viña ha sido sometido esta madrugada, en el Hospital Quirónsalud de Zaragoza, a una segunda intervención quirúrgica tras la gravísima cogida que sufrió en la plaza de la Misericordia por la que entró en la enfermería del coso en estado crítico, aunque el parte facultativo oficial con el alcance de las lesiones será dado a conocer a lo largo de la mañana de este lunes.
Tras ser intervenido de urgencia en la enfermería de la plaza fue trasladado a la Clínica Quirón para esta segunda operación, en la que ha estado presente el equipo médico de la plaza, encabezado por el doctor Val-Carreres.
Según fuentes a pie de la enfermería, Mariano de la Viña entró en la misma en estado crítico (incluso algunas fuentes hablan de parada cardíaca), fruto de la cogida que provocó, al menos, dos cornadas: una en la ingle y otra entre la parte del glúteo y los riñones.
El torero está estabilizado dentro de una situación gravísima.
La cogida tuvo lugar en el cuarto toro de la última de la Feria de El Pilar. El astado se emplazó y salió Mariano de la Viña a pararlo. Le pegó un capotazo y le perdió pasos. Al ir a pegarle el siguiente, el de Montalvo se le vino al cuerpo. Lo levantó por el pecho de manera espectacular y cayó en el suelo, inconsciente. Allí, a merced, le pegó en la arena, tres o cuatro derrotes, para herirlo de muy fea manera, incluso lo arrastró varios metros entre los pitones, hasta que pudieron llegar las cuadrillas y quitarle el toro de encima.
Por otra parte, Miguel Ángel Perera, que resultò cogido en la misma corrida por el toro que cerraba plaza, fue intervenido de una cornada extensa en la cara interna del muslo derecho que, aunque es limpia y no ha afectado al paquete vascular.
Perera fue cogido por el sobrero de Montalvo que hizo sexto cuando lo lidiaba después del primer puyazo en Zaragoza. La cogida sobrevino cuando el de Montalvo le hizo hilo y le alcanzó en la parte interna de la pierna derecha. Fue llevado a la enfermería, donde los médicos le cortaron la hemorragia, a la espera de poder ser intervenido, y posteriormente derivado al centro hospitalario zaragozano dado que la intervención a que estaba siendo sometido Mariano de la Viña se alargaría durante un tiempo bastante prolongado.









