Manolo Carrion, matador de toros, abogado y cónsul de Filipinas en Valencia asistió el domingo a la misa que se celebró en la catedral de Valencia, con motivo de la fiesta de la Virgen de los Desamparados.
Lo hizo en su condición de cónsul honorario de Filipinas en Valenci. Y es que ofició la misa el hasta ahora Nuncio Apostólico de su santidad León XIV en España, Monseñor Bernardito Auza, de nacionalidad filipina. En breve se desplazará a su nuevo destino como Nuncio del Vaticano en la Unión Europea.
Y Carrión, en el desempeño de su función consular, estuvo atendiéndole. Qué privilegio. Qué lujo.









