Luis Francisco Esplá: “Esta distinción obliga a ser faro de la sociedad”

El matador de toros alicantino Luis Francisco Esplá recogía, el pasado 9 de octubre, la Alta Distinción de la Generalitat Valenciana en reconocimiento a su trayectoria profesional. Torero, licenciado en Bellas Artes, conferenciante y El matador de toros alicantino Luis Francisco Esplá recogía, el pasado 9 de octubre, la alta distinción de la Generalitat Valenciana en reconocimiento a su trayectoria profesional. Torero, licenciado en Bellas Artes, conferenciante y un personaje del renacimiento, fue justamente reconocido.

En estos tiempos que corren, que una Generalitat reconozca a un torero, no deja de ser satisfactorio y estimulante.

“Sí, pero no porque uno sea premiado en sí, sino porque en estos tiempos, cuando la tauromaquia está  tan cuestionada, no deja de ser una buena noticia. Los políticos en general y una parte de la sociedad rechazan esta fiesta llevados de prejuicios. Pero no hay que olvidar que en el exterior, en el extranjero, les guste a estos o no, nos conocen por los toros y por el flamenco. Son una auténtica seña identidad del pueblo español. Tampoco quiero que a todos les gusten los toros y que todo el mundo sea aficionado. Eso sería como la Coca-Cola, y no dejaría de resultar peligroso. No me interesa que sea así. Pero ya era hora que existan reconocimientos a la fiesta por parte de entidades públicas“.

La actitud negativa del ministro de Cultura parece ser que ha servido de promoción a la fiesta de los toros

 “Así es. Y es que Urtasun está siendo el mejor paladín del toreo. Porque cuando prohíbes una cosa, incitas a que la gente se interese por ella y la siga. Es acción y rección. Generas curiosidad y una reacción en contra de las prohibiciones. Además, lo bueno del tema es que la mayoría de los nuevos aficionados son universitarios. Hace unas décadas, la fiesta estaba decrépita, porque te asomabas a los tendidos y solo veías canas y calvas. Eran casi todos gente mayor, y de repente surge un nuevo cliente, un nuevo aficionado, que además tiene criterio. Que se ha asomado a las plazas por decisión propia, ha estudiado esta fiesta y ha decidido quedarse. “

Tuvo el privilegio de ejercer de portavoz de los premiados el otro día en el Palau de la Generalitat.

“Apenas tenía cinco minutos para hablar. Pero intenté aprovecharlos. Hablar de la excelencia para todos los que han destacado en su profesión, fue el punto de partida. Y además, esta excelencia se abona en un terreno en el que hay que tener no sólo una férrea voluntad, si no contar también con un saco de virtudes. Al final, los premios en la vida parece que nos elevan sobre el resto de los mortales como son, por ejemplo, triunfos en el deporte, medallas olímpicas, reconocimientos internacionales. Pero esta distinción del otro día es distinta, porque nos hace descender, bajar a la realidad, ya que  en definitiva nos la da el pueblo y ello nos hace recordar nuestras raíces y nuestros principios. Y nos pone en contra de la soberbia, porque nos hace ver que somos nosotros los que debemos a la sociedad estos premios. Que somos nosotros quienes debemos reconocer al pueblo este premio y no al revés, y estar a la altura para no defraudarles.”

El discurso se basó en cuatro ejes. La búsqueda de la excelencia, la humildad frente al aplauso, el arraigo cultural y la obligación de ser un ejemplo para la sociedad.

“Así lo quise argumentar. Tengo que reconocer que no dormí la noche anterior. Y mira que yo he perdido horas de sueño cuando tenía que matar corridas de Victorino Martín, Miura, Cuadri y un largo, etc. Y en esta ocasión,  cuando asumí esta responsabilidad, por un momento me vi desarmado y desbordado. Fue un compromiso gozoso y doloroso a la vez.Tenía una gran responsabilidad añadida al ser el portavoz de los otros premiados. Me llevé un pequeño guión por escrito, pero al final la palabra escrita coarta la sinceridad. Y por eso dejé de lado el papel. Quería que todo brotase del corazón. No contar con una lógica para acceder a la palabra, si no que fuera todo intuitivo, instantáneo, emotivo, sincero y surgido del corazón. Y quise agradecer y revelar también nuestro compromiso ético con la sociedad.”

Ser faro de la sociedad.

 “Sí, porque como he dicho antes, la medalla nos la ha dado el pueblo y no los políticos o la gente de arriba. Si te la da la ciudadanía, el pueblo, la gente, es muy complicado estar luego a la altura de estas circunstancias y responder a esa confianza que han depositado el pueblo en ti.”

Tuvo miedo escénico. Como se tiene miedo escénico antes de torear o ante el lienzo en blanco.

“Totalmente. Por eso me da risa cuando oigo eso de que pintar relaja mucho. Se puede hacer una cosa con criterio, pero también vas a analizar y sacar conclusiones de tu obra. Es complicado crear. Hay algo que te inspira, por supuesto, pero luego hay un conflicto entre el material y los artistas. La diferencia es que, en la pintura, lo haces sin la presencia de jueces y espectadores. En la plaza de toros tienes que tener en cuenta más voluntades, como la presencia del público y el material con el que debes crear arte: un animal que te puede causar la muerte. El lienzo es más tranquilo.”

Cuajar un toro o pintar un cuadro deben ser  satisfacciones distintas, pero en cualquier caso que le llenan a uno.

 “Al contrario. No me llenan ni la faena ni el cuadro. Porque todo te deja una especie de vacío. Uno es crítico con su obra hasta niveles que llegan a hacer daño. Siempre estás pensando en lo que has dejado de hacer, lo que se te ha quedado en el tintero. Es la angustia del creador. Él público, los espectadores son más benévolos que uno mismo. Por eso hay una especie de satisfacción vicaria que compensa eso. Porque la autocrítica es feroz. El público es más benevolente.”

Al final todo es una utopía. Nunca se acaba de estar satisfecho con lo que uno ha hecho.

 “Eso es la búsqueda de la perfección y la excelencia, que es lo que perseguimos. Por ello es la causa de las insatisfacciones de los artistas. Y menos mal que no alcanzamos la perfección. Si llegásemos a ella, habría que decirse qué hago al día siguiente. Me pego un tiro y ya. Porque ya lo tengo todo hecho y no tengo estímulos. El artista es víctima de ese verdugo que es la búsqueda de la excelencia.”

Usted ha hecho exposiciones. Una en Denia mano a mano con Ripollés donde también pintó la portada del libro sobre los toros en Denia y la Marina Alta. Ahora se celebra allí el 40 aniversario de su peña.

 “Con Denia tengo una relación muy entrañable. Conozco el pueblo, su peña, sus gentes. No tiene plaza de toros y además está una distancia intermedia entre Valencia y Alicante. Por eso tiene mérito que, sin contar con plaza fija, tenga una actividad que no deja de ser incesante e importante. Tiene su historia, eso sí, porque allí mi padre llevó varias veces su plaza portátil para organizar festejos. Lo que más está de moda allí son Els bous a la mar, pero siempre la peña ha estado de cara a la fiesta de los toros. Y también han ayudado mucho a la promoción de los toros en un lugar como Ondara. El acto va a ser entrañable. Es una especie de confabulación judeo masónica taurina en el que nos vamos a reunir muchos profesionales vinculados con la zona.”

Volviendo a su discurso, hizo un guiño a Ceuta y habló de la concordia, y esa apacible y ejemplar coexistencia de culturas.

“Ceuta es, en lo cultural, en lo religioso y en lo social un ejemplo. El ser humano tiene que enaltecer los mestizajes culturales, religiosos y festivos. Algo que no está ahora muy de moda, porque hace falta mucho el respeto y Ceuta es un ejemplo de armonía de esta convivencia cultural y social. Es un ejemplo para todos y debemos tomar nota. Por eso no me quiero olvidar de esta ciudad. Y ese respeto y ese crisol de culturas se tiene que extrapolar por todos los rincones. Y la fiesta de los toros también ha sido siempre una lección de concordia y tolerancia, no de los que están enfrente, sino de nosotros, los profesionales y aficionados. Respeto y convivencia son nuestras señas de identidad.”

Nacido en Valencia en 1959. Ha desempeñado su labor en diversos medios de comunicación como Radio Nacional de España, Hoja del Lunes, EL SOL, El Toreo, Toros 92, 6 toros 6, El Taurino Gráfico, El Ruedo, La Lidia, Tendido Alto y LEVANTE EMV, aquí desde 1989 hasta 2016.

Es autor de más de veinte libros de temática taurina y es comisario de la exposición permanente del Museo Taurino de Valencia.

Ha pronunciado conferencias en las sedes del Instituto Cervantes de Beirut, Amman, El Cairo, Casablanca, Almaty, Sofía y los Clubs Taurinos de Londres y Nueva York.

Desde el año 2012 dirige el Foro Taurino del Casino de Agricultura de Valencia y dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.

En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV.

Desde septiembre 2019 dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.