Interesante “desafío ganadero”.
Las Ventas, 24 de abril.
Un cuarto de entrada.
Tres toros de Saltillo, primero, segundo y sexto, y tres de Los Maños.
Sánchez Vara, ovación y silencio.
Luis Bolívar, pitos y silencio.
Thomas Dufau, ovación y pitos.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Corrida de toros en la que se han estoqueado tres de la ganadería de Saltillo y tres de la de Los Maños, que se ha anunciado como “desafío ganadero”, con astados de buena presencia y desigual comportamiento que acudieron de lejos a tomar las correspondientes varas, hasta tres tomaron y hubo aplausos en el arrastre.
Sánchez Vara estuvo con ganas toda la tarde. No pudo estirarse con el capote al saludar a su primero, que echaba las manos por delante, pero en banderillas fue a más y colocó un primer par ganando con facilidad la cara, un segundo con mayor ajuste para finalizar con uno vibrante al violín. Brindó al público y desde los medios comenzó con la izquierda pero el animal que entraba al paso, punteó y perdió las manos. Lo intentó por los dos pitones y enseguida empezó a soltar la cara y a quedarse corto, le perdió pasos para intentar ligar a media altura pero no fue posible por la escasez de fuerza y falta de entrega. Mató de estocada caída entrando desde lejos. Aplausos. Al de Los Maños le recibió con dos largas cambiadas y en el inicio de muleta echó la rodilla a tierra, bajó la mano, dio dos series con la derecha y remató con doblón demostrando que venía a aprovechar la oportunidad de estar anunciado en el evento. Las series con las que continuó por el derecho fueron largas, ligadas y a media altura aunque algo descargadas. Dejó la muleta colocada para tirar del astado y dar continuidad a las tandas corriendo bien la mano. Mató de pinchazo y estocada. Aplausos. En el arrastre leves aplausos al toro.
El Saltillo de Luis Bolívar no permitió lucimiento con el capote una vez fijado pues se revolvía pronto y no daba opción para colocarse en el siguiente lance. Fue al caballo en tres ocasiones empujó con fijeza en la primera y derribó. En todas acudió de lejos. Puso en apuros a los banderilleros y terminó buscando con el consiguiente peligro. Entró al paso, con transmisión y a media altura por el derecho. Luis consiguió algunos de buena factura pero al cambiar a la mano izquierda se puso gazapón y no paró. Ponérsela e intentar quedarse quieto era arriesgar la integridad corporal. Ni siquiera a la hora de matar se paraba y tan pesado se puso que intentó matar alargando la mano pero solo consiguió pinchar. Tuvo que dar una estocada como pudo y por fortuna lo cazó. Cayó enseguida. Pitos al torero y leves aplausos al toro en el arrastre. El de Los Maños tuvo escaso fuelle y a pesar de no tener malicia lo difícil era mantenerlo en pie y llevarle. Por arriba levantaba la cara y por abajo perdía las manos. No fue posible el lucimiento. Mató de estocada. Silencio.
Thomás Dufau se estiró en las verónicas de saludo a su primero de Los Maños pero fue desarmado antes de rematar. Una vez recuperado el capote dio la media. Brindó al público y sin probaturas citó con la izquierda desde los medios dio cuatro y el de pecho. El toro midió pero Thomás comenzó la segunda serie con la misma mano y lo hizo con mayor acople, más despacio, a media altura, bajó después el engaño y remató con el de pecho. Por el derecho se traga dos y se para. Otros dos y hace lo mismo pero insiste con un pase de pecho largo y lento. Otra vez con la izquierda y se lo pasa rodeando la cintura muy despacio. Entró a matar y pinchazo seguido de estocada echándose encima y empujando con todo el cuerpo. Aplausos. Aplausos al toro en el arrastre. A su segundo de Saltillo- en realidad segundo bis al haber sido devuelto el toro- le recibió con unas meritorias verónicas ante un ejemplar con poder que transmitía peligro. Tomó tres varas y derribó en la primera. En la muleta se paró y no había forma de hacerle pasar. Mató de pinchazo y media estocada. Silencio con algún leve aplauso. Aplausos al toro en el arrastre.









