Las ganaderías de Niño de la Capea y Domingo Hernández sufren ataques de este depredador.
No ha habido que esperar mucho, y el mismo día que el Gobierno aprobaba una ley que prohibe la caza del lobo, al ser incluido en la lista de animales protegidos, una manada de estos animales atacó y devoró a vacas y becerros de la ganadería de Pedro Moya “Niño de la Capea”.
También las reses de Domingo Hernández fueron atacadas hasce unas semanas por lobos, sufriendo la pérdida de 60 ejemplares, entre becerros y añojas bravas y cerdos ibéricos.









