“No puede ser que en 2026 alguien se juegue la vida sin un anestesista”.
Sergio Hueso.
La pasada semana, en San Sebastián de los Reyes, Jhonatan Estébanez ‘El Peta’ sufrió una gravísima cornada en el triángulo de Scarpa al ejecutar un quiebro de rodillas a un toro de Zalduendo. Un percance de extrema dureza que estuvo marcado no solo por la violencia del impacto y la abundante pérdida de sangre, sino también por una intervención quirúrgica inicial sin anestesista, circunstancia que obligó a su posterior traslado al Hospital de La Paz. Ya en casa y en pleno proceso de recuperación, el recortador analiza con serenidad lo ocurrido, alza la voz sobre la falta de medios sanitarios en los festejos populares y reafirma, con más fuerza que nunca, su compromiso con el toro.
El Peta avanza despacio pero con paso firme en su recuperación. “Voy muy poco a poco, con vida muy tranquila y paseos cortitos, pero sinceramente no esperaba estar así una semana después”, reconoce, valorando cada pequeño avance tras uno de los momentos más duros de su trayectoria. Haber salido del hospital y poder contarlo ya supone una victoria después de una operación marcada por la tensión y el dolor.
El recortador no esconde la crudeza de lo vivido en la enfermería. “No sabía que en la Comunidad de Madrid no era obligatorio que hubiera anestesista en un quirófano móvil, y tratar una herida de esta magnitud sin anestesia es muy complicado”, explica. La pérdida de más de dos litros de sangre y el dolor constante hicieron imposible una intervención adecuada, hasta que el equipo médico decidió el traslado urgente. “Llegó un momento en el que la herida volvió a sangrar de una forma brutal y no quedó otra que llevarme al Hospital de La Paz”.







