Ahora falta que recupere también la visión del mismo.
Los cirujanos que atienden a Javier Cortés han logrado una reconstrucción ocular que en principio pone a salvo el globo. «Ahora queda esperar a que baje la inflamación para conocer el estado del nervio óptico, de lo que dependerá la visión. Pero en principio conservará el ojo». Ahora también preocupa cualquier posible infección, debido a la suciedad que portaba el pitón y la delicadeza de este órgano. Su apoderado Manolo Campuzano recuerda que Javier ya sufrió hace unos años, toreando en el campo, un desprendimiento de retina que le quitó un 60% de la visión de ese mismo ojo, que queda aún más comprometida con esta nueva lesión.
El diestro afrontaba el domingo su tercer compromiso de este año en Las Ventas con una corrida concurso en la que lidió el toro de Marqués de Albaserrada, que ya le había avisado en el capote obligándole a saltar las tablas. Ya en la muleta, mientras se disponía a dar un pase de pecho, el toro le soltó un feo pitonazo que le alcanzó el rostro. Tras tirarle al suelo le zarandeó de nuevo sin más consecuencias. El percance dejaba el siguiente parte de enfermería a la que fue trasladado de inmediato: «Herida en región maxilar derecha y grave contusión en el globo ocular, de pronóstico grave».









