El pasado jueves falleció, a los 88 años de edad, en su residencia de la localidad sevillana de Sanlúcar la Mayor y a causa de una grave enfermedad que arrastraba desde hacía tiempo, el que fuera matador de toros Juan García “Mondeño”.
Juan García Jiménez “Mondeño” había nacido el 7 de enero de 1934 en el municipio gaditano de Puerto Real. Tras tomar parte en bastantes novilladas sin caballos, debuta con los del castoreño en la Plaza Real de El Puerto de Santa María el 24 de junio de 1956. Durante las campañas de 1957 y 1958 suma un número importante de paseíllos, sufriendo varios percances, alguno de ellos de gravedad. El 5 de junio de 1958 se presenta en la Monumental de Las Ventas, junto a Miguel Mateo “Miguelín” y Trincheira en la lidia de ejemplares del Marqués de Villamarta. El 21 de septiembre de ese mismo año vuelve a pisar el ruedo del coso venteño, cortando una oreja de un novillo de Carlos Núñez.
A raíz de una cogida sufrida en Zafra en 1957 resultó lesionado el nervio ciático y le dijeron que no podía torear más. Pero gracias a una prótesis, que ideó él mismo, con unos hierros que subían por la pantorrilla y una hebilla, y unas zapatillas con unos tacones para que un muelle le posibilitara el movimiento que no podía hacer el pie derecho, logró seguir toreando.
A comienzos de la siguiente temporada, en concreto el 29 de marzo de 1959 toma la alternativa en la Maestranza de Sevilla de manos de Antonio Ordóñez y en presencia de Manolo Vázquez. El ganado perteneció en aquella ocasión a Raimunda Moreno de Guerra. Será el mismo diestro rondeño, Antonio Ordóñez, quién le confirme el doctorado en Madrid el 17 de mayo de esa misma campaña, cediéndole la muerte del toro “Bilbainito”, de Atanasio Fernández. Debido a la intensa lluvia caída sobre la Monumental madrileña, la corrida fue suspendida. En los siguientes años, continuaron llegando las cornadas y percances, incluidas varias fracturas de huesos.
En 1963 se retiró temporalmente del toreo, ingresando en el convento de los padres dominicos de Calernega (Burgos). Pronto decidió el regreso a los ruedos, luciendo nuevamente el chispeante el 27 de marzo de 1965 en Lisboa, toreando el primer festejo en cosos españoles el 3 de abril siguiente en Marbella. Se mantuvo en activo hasta enero de 1970 cuando anunció su retirada definitiva.









