También ha fallecido Antonio Perea.
Ayer, día 17 de enero, a los 92 años en su rancho “La Jarrilla”, de San Luis Potosí, y a consecuencia de un cáncer de colón, falleció el que fuera rejoneador mejicano Gastón Santos.
Hijo del político Gonzalo N. Santos, Gastón nació el 12 de julio de 1931 en Tamuín, San Luis Potosí y se educó en una academia militar en Texas. Debutó como profesional en la plaza de Monterrey, en 1954, y tras sumar un buen número de festejos, el 2 de septiembre de aquel mismo año, tomó la alternativa en Lisboa de manos de su maestro, el rejoneador luso Joao Branco Nuncio, actuando como testigo Fernando Salgueiro, siendo así el primer torero mejicano en recibir el doctorado en Campo Pequeno.
En la Monumental de Méjico debutó el 29 de enero de 1956, con el toro “Zanganito”, de la ganadería de Milpillas, del que cortó una oreja. Esa tarde compartió cartel con Antonio Velázquez, Manolo Vázquez y Antonio Dos Santos, quienes lidiaron un encierro de Zacatepec.
El 23 de junio de 1963 debutó en la plaza de Las Ventas, con toros de Dolores de Juana de Cervantes.
Después de tomar parte en casi 1.500 corridas se retiró de los ruedos y se dedicó a la cría de caballos… y al cine, medio en el que protagonizó bastantes películas, entre las que destacan “La Flecha Envenenada” con la que debutó en 1957, “El Pantano de las Ánimas” y “El Potro Salvaje”, “Los Diablos del Terror”, “Una Bala es mi Testigo”, “El Indomable” y “El Silencioso”, siempre montando a su fiel caballo “Rayo de Plata”.
También ayer falleció en Albacete, a los 74 años de edad, el que fue novillero y subalterno Antonio Perea, padre del que fuera matador y en la actualidad banderillero Javier Perea. En el último tercio del pasado siglo actuó como novillero durante varias temporadas hasta que decidió pasarse a las filas de los de plata, yendo a las órdenes, entre otros muchos, de Dámaso González y Manuel Caballero.









