Tuvo una carrera fugaz debido a una voltereta que le costó la amputación de una pierna.
Ha fallecido, a la edad de 81 años y en su ciudad natal, La Línea de la Concepción, el que fuera matador de toros Carlos Corbacho.
Nacido el 9 de abril de 1942, lució su primer traje de luces el 16 de octubre de 1960, en la plaza de La Lìnea. Debutó con picadores en ese mismo coso el 18 de julio de 1961, frente a ganado de Belmonte y alternando con Terremoto de Málaga y Manuel Benítez “El Cordobés”, haciendo su presentación en Las Ventas el 2 de septiembre de 1962, lidiando ejemplares de Felipe Bartolomé.
La alternativa llegó el 29 de septiembre de aquella campaña de 1962, en la Maestranza de Sevilla, siendo su padrino Julio Aparicio y el testigo Victoriano Valencia, con quienes lidió ganado de José Belmonte y cortando una oreja del toro del doctorado. Al día siguiente, en Cáceres, sufrió una cornada grave que le afectó la paquete intestinal, debiendo estar en el dique seco por un tiempo. De mayor gravedad aún fue el percance ocurrido el 18 de marzo de 1963 en Valencia, cuándo tuvo la mala fortuna de que al saltar su propio estoque tras un pinchazo fuera a clavarse en el muslo derecho, produciéndole grandes destrozos musculares y vasculares.
No confirmó hasta el 22 de mayo de 1965, haciéndolo de manos de Manolo Vázquez y en presencia de Fermín Murillo y tras una voltereta sufrida en Fuengirola anunció su retirada a finales de la temporada de 1966 para ser operado en Barcelona de las lesiones sufridas por aquel percance, pero tras complicaciones sobrevenidas, se le tuvo que amputar la pierna derecha al hacer su aparición la gangrena.
Años más tarde fue empresario de plazas como las de La Línea, Algeciras o Marbella.









