Ayer falleció la que fuera matadora de toros Ángela, una persona que peleó lo indecible por conseqguir su sueño, torear en público, y que se reconociese ese derecho a todas las mujeres.
Ayer falleció, en la clínica La Milagrosa de Madrid, la matadora de toros María Ángeles Hernández Gómez “Ángela”. Contaba 69 años y no pudo superar las complicaciones derivadas de una intervención quirúrgica por una lesión en un hombro.
Nacida en Alicante, a los trece ya se dio a conocer al saltar como espontánea en un festejo taurino en 1959 en un festival. Fue rejoneadora hasta que logró que se reconociese alas mujeres el derecho a torear en público y vestidas de luces. Debutó en la localidad de Palma de Mallorca en el año 1975 y toreó muchas tardes de la mano de Manuel Benítez “El Cordobés” que le apoyó en su lucha e incluso fue su apoderado durante un tiempo.
Tomó la alternativa en 1979 en Méjico, con Manolo Martínez como padrino y El Queretano de testigo.
Una vez retirada se dedicó siempre al mundo del toro llegando a apoderar a varios matadores de toros y novilleros importantes.








