A los 90 años de edad, en su domicilio de Guayaquil.
El pasado sábado 29 de agosto, en su casa de la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, a los 90 años de edad, falleció el que fuera matador de toros salmantino Victoriano Posada.
Nacido en Salamanca, el 1 de abril de 1930, tras destacar en su etapa novilleril, en la que consiguió abrir la Puerta Grande de Las Ventas, tomó la alternativa en Barcelona, el 23 de mayo de 1954, cediéndole César Girón la muerte del toro “Perruno”, de Alipio Pérez Tabernero, en presencia de Juan Montero. Doctorado que confirmó Confirmó en Madrid el 10 de abril de 1955, con el toro “Andarín” de Ignacio Sánchez y Sánchez, de manos de Manuel Calero ‘Calerito’ y de nuevo con Juan Montero como testigo en un cartel que completó el rejoneador Bernardino Landete. Aquella temporada de su alternativa, el 13 de septiembre, logró la última pata que se ha concedido en La Glorieta. Fue de un toro de Cembrano en una función de tres horas y media y en la que estuvo acompañado por Ángel Peralta, Antonio Bienvenida y César Girón.
A finales de aquella década se instaló en Guayaquil, si bien todos los años volvía a su tierra para ser espectador de la feria de Salamanca, en cuya plaza fue, junto a Jumillano, uno de los toreros preferidos de su tiempo.









