Grave cornada para Gonzalo Caballero

Fue cogido de muy mala manera por su primero, del que le concedieron la oreja. Otra se llevó Colombo.

Madrid. Miguel Ángel Herráiz.

 

Las Ventas, 12 de octubre de 2019

Casi tres cuartos de entrada

Toros de Valdefresno

Eugenio de Mora, Silencio, silencio y silencio

Gonzalo Caballero, oreja, resultó herido al entrar a matar a su primer toro

Jesús Enrique Colombo, oreja y vuelta al ruedo

Gonzalo Caballero fue cogido por su primero y llevado a la enfermería donde se le atendió de herida por asta de toro en el tercio proximal de la cara interna del muslo izquierdo con dos trayectorias, una de 30 cm. hacia arriba y hacia fuera, que produce destrozos en músculos sartorio y cuádriceps y contusiona pala ilíaca izquierda y otra de 25 cm. hacia atrás que secciona vena femoral y ramas colaterales. Se interviene quirúrgicamente bajo anestesia general siendo trasladado al Hospital San Francisco de Asís.

 

Eugenio de Mora no tuvo opciones con el capote en su serio, correoso, bajo y gordo primero que perdió las manos en varias ocasiones. Se entregó en varas. En la muleta fue abanto al inicio de faena. Eugenio lo intentó por los dos pitones destacando en una serie por el derecho alargando los pases y bajándole la mano. Por el izquierdo el astado no se empleó y fue imposible ligar los muletazos rajándose y yéndose a tablas donde le robó algunos muletazos. Mató de media estocada contraria. Con su grande, brusco, encastado y serio de pitones segundo no consiguió acoplarse por el derecho toreando con discontinuidad y por el izquierdo sin transmisión ni temple. Mató de estocada honda y baja. Silencio. Al voluminoso tercero que toreó por cogida de Gonzalo Caballero le bajó las manos al saludarle por verónicas de buena factura con su media de remate. Con la muleta estuvo decidido pero la brusquedad del toro y la falta de ajuste en la ejecución de los muletazos no hizo posible la deseada transmisión. Mató de seis pinchazos, media estocada y dos descabellos. Silencio. Recibió un aviso.

Gonzalo Caballero fue recibido con aplausos al final del paseíllo por su buena actuación en San Isidro feria en la que el pasado 21 de mayo fue herido al entrar a matar. Inició la faena de muleta por alto a pies juntos y pasándose el toro cerca. Toreó con actitud destacando con la izquierda y de cerca cuando el toro perdió fuelle cruzándose entre los pitones y terminando por bernadinas. Al estoquear resultó cogido de manera escalofriante corneándole en la misma pierna que en el pasado San Isidro. Oreja que le llevó su cuadrilla a la enfermería.

Jesús Enrique Colombo saludó por verónicas a su primero con quietud y rematando con una excelente media. Banderilleó arriesgando en el primer y tercer par a un toro muy rápido en la suerte. Brindó a Caballero dejando la montera en la puerta de la enfermería. Con la muleta aprovechó por el pitón derecho citando de largo desde los medios, abriendo el compás, bajando la mano, ligando los muletazos y dándolos casi circulares. Por el izquierdo había que perder pasos para ligarlos. Finalizó por manoletinas. Entró a matar con todo el cuerpo. Oreja. Escuchó un aviso. Aplausos al toro en el arrastre. Su áspero segundo no le dio facilidades en el recibo capotero. En banderillas puso dos pares de poder a poder y fue alcanzado en el tercero quedando conmocionado. En la muleta cortó el viaje y no humilló. Finalizó con unas ajustadas bernadinas. Mató de media sin muleta y estocada. Vuelta al ruedo. Silencio para el toro.