Más de 7.000 toros se quedan en el campo.
La Unión de Criadores calcula que la crisis sanitaria Covid-19 está ocasionando unas pérdidas económicas en las ganaderías de la Entidad que superan los 77 millones de euros, considerando los animales destinados a las corridas de toros de esta temporada –35 millones de euros–, añadiendo la pérdida económica de los añojos, erales, utreros que se quedarán en el campo y la consecuente drástica reducción de reproductoras.
Para la elaboración de esta proyección se considerado la previsión de la producción 2020 facilitada por los ganaderos a la UCTL previo al inicio de la temporada que superaba los 7.000 toros (guarismo 15 y guarismo 16), que tienen un coste de producción que oscila entre 4.000 y 5.000 euros/toro, dependiendo de las características de la ganadería. Y además debemos añadir aquellos animales que se quedarán en el campo, o a su sacrificio en matadero y, como agravante a esta situación, el stock de carne en los mataderos ha causado un desplome sin precedentes de los precios de mercado, devaluando el precio del producto de bravo en origen.
La Unión de Criadores se ha dirigido al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Ministerio de Cultura –en base al reconocimiento de la crianza de bravo en la Ley 18/2013 como Patrimonio Cultural – a las Presidencias y Consejerías de Agricultura y Desarrollo Rural de las comunidades autónomas para hacerles llegar medidas que palien el desgaste económico que esta situación carga sobre el sector de la ganadería de bravo.









