Roquetas de Mar. 23 de julio. Primera corrida de la Feria de Santa Ana. Lleno. Toros de Alcurrucén. Enrique Ponce, oreja, silencio. El Fandi, oreja y dos orejas. Alejandro Talavante, ovación y dos orejas.
Valencia, 22 de julio. Segunda de feria. Lleno. Dos toros de Niño de la Capea para rejones, desiguales, y cuatro de El Pilar para lidia a pie, bien presentados, muy justos de fuerza y de poco juego. Hermoso de Mendoza, ovación en su lote. José Mª Manzanares (de sangre de toro y oro), silencio y ovación tras dos avisos. Roca Rey (de nazareno y oro), oreja y dos orejas.
Mont de Marsan (Francia). 22 de julio. Tercera de feria. Lleno. Toros de Fuente Ymbro, buenos. Diego Urdiales, ovación y silencio. Sebastián Castella, ovación y oreja. Iván Fandiño, silencio y oreja.
La Línea de la Concepción. 22 de julio. Más de media entrada. Toros de La Palmosilla, buenos. El tercero fue premiado con la vuelta al ruedo. El Cordobés, oreja y dos orejas. El Fandi, oreja y oreja. David Galván, dos orejas y oreja.
Valencia, 21 de julio. Primera de feria. un cuarto de entrada. Novillos de Santiago Domecq, bien presentados y faltos de fuerza. Deslucidos en conjunto. Cristian Climent (de blanco y plata), silencio con aviso en su lote. Luis David Adame (de celeste y oro), vuelta al ruedo y oreja. Andy Younes (de nazareno y oro), silencio con aviso y silencio. Saludó tras parear al quinto Miguel Martín. Comenzó la feria de julio con una novillada en la que se daban cita tres de los nombres que de aquí a poco tendrían que ir entrando en las ferias. Cartel internacional -con diestros de tres nacionalidades- que concitó ilusión entre los aficionados pero sin resultados tangibles, en parte por culpa del mal uso del estoque que hizo alguno, en parte por la poca fuerza que condicionó a la novillada de Santiago Domecq, muy bien presentada, con cuajo y romana pero, en conjunto, deslucida y con complicaciones varias, poniendo un plus de dificultad en la labor de los aspirantes. Sólo el corrido en primer lugar tuvo más claridad y mejor son. Pero, al final de este interminable festejo inaugural -casi tres horas- la gente se fue ilusionada y contenta. Con lo que hizo Luis David Adame, por ejemplo. El mejicano, que se presentaba en Valencia, buscó dar variedad a su toreo de capa y revisó suertes de toda laya. Muy puesto, muy sereno, con las ideas muy claras y un valor a prueba de islamistas, sin inmutarse ante las constantes miradas del serio …
Mont de Marsan. 21 de julio. Segunda de feria. Lleno. Toros de Núñez del Cuvillo, de gran juego. El tercero fue premiado con la vuelta al ruedo. Enrique Ponce, palmas y oreja. José María Manzanares, dos orejas y ovación. Thomas Dufau, oreja y ovación.
Mont de Marsan. 20 de julio. Primera de la Feria de la Madeleine. Lleno. Toros de Alcurrucén, nobles. El Juli, silencio y palmas. López Simón, ovación y silencio. Roca Rey, dos orejas y ovación.







