Ferrera y Morante tributan a Manzanares

El extremeño desoreja a Tratante-22, de Algarra, y el de la Puebla encumbra el temple con Recompuesto-2.

 

Alicante, 27 de junio.

Cuarta de Feria en Homenaje al Maestro Manzanares en su 50 Aniversario de Alternativa.

Casi lleno, con las 4.000 personas permitidas dentro del protocolo anti Covid-19.

Toros de Luis Algarra, de juego dispar. Destacaron 4º y 5º.

Antonio Ferrera (de azul turquesa y oro), ovación y dos orejas.

Morante de la Puebla (de grana y azabache), ovación y oreja. J

Juan Ortega, (de verde Bienvenida y oro), silencio tras tres avisos y silencio.

 


Miguel de Clara

Fotos: Verónica Soriano

 

Antonio Ferrera y Morante de la Puebla rindieron ayer tributo a José María Manzanares en Alicante. Lo hicieron en el último festejo conmemorativo de su 50 Aniversario de alternativa.

Ferrera lo hizo ante Tratante-22, al que desorejó. Tras sacarlo del caballo le hizo un quite por chicuelinas, por Manzanares. Brindó a Yeyes, la hija del Maestro. Comenzó en redondo, a media altura, la faena de muleta para embeber las embestidas. La profundidad llegó con el toreo al natural, con más arrebato y más largura en el viaje el de Algarra. Un cambio de mano precedió a un eterno natural. El pinchazo y la estocada casi entera no fueron óbice para el doble trofeo. Para tener siempre presente la tarde en la que honró a Manzanares, pidió la cabeza del enclasado cuatreño. Su primero, con embestidas a la defensiva, apenas le permitió el lucimiento.

Dos desarmes ajaron el toreo de capote de Morante en sus toros. Si el sobrero apenas se entregó, sí lo hizo Recompuesto-2. Y con él, Morante. Comenzó la faena a dos manos y por alto, como la concluyó. Entre medias, el temple en grado sumo por ambos pitones. El gusto, el regusto, la pausa, la despaciosidad. ¿Se podía torear mejor?. Los naturales finales, enfrontilado. Tributo de temple a Manzanares de un Morante en estado puro, que al mediodía regaló a Alicante un busto del Maestro.

Sin suerte en el sorteo, Juan Ortega pasó de puntillas en su presentación en Alicante. Tampoco es eso. Sus verónica al que cerró plaza y feria (Portero-41) dejaron el sello del toreo caro que es. Lástima que no se le pudo ver.