Esta madrugada falleció, a los 87 años de edad, Tico Medina, un legendario periodista, y maestro– con mayúsculas, cuando esta palabra está devaluada- en nuestra profesión. Un gran reportero, articulista y que trabajó en todos los medios: prensa radio y televisión. Seguía sus colaboraciones en los últimos tiempos, ya con grave quebranto de salud, en el Ideal de Granada (su tierra de nacimiento). Y hace meses tuvo su última intervención en el programa de Carlos Herrera, en uno de esos comentarios que desgranaba los viernes, antes de que comenzara el fin de semana, haciendo un resumen de lo que había ocurrido desde el lunes.
José R. Palomar.
Tico Medina escribió en el diario Pueblo (cantera de una pléyade de excelentes periodistas); ABC, El Ideal de Granada, y otros periódicos. En los tiempos de la tele en blanco y negro, hacía unos graciosos comentarios de actualidad sobre la crónica social, en el programa de Isabel Tenaille. Y pocos años antes, sometía a comprometidas preguntas (de forma simpática) a diversos personajes, junto a otro gran periodista: Yale, en un plato con forma de cuadrilátero. También en la cadena pública dirigió y presentó el programa “300 millones”, y participó en “Todo es posible en domingo”. Fue corresponsal de TVE en Roma. Y en la década de los noventa colaboro en el “Extra Rosa”,de nuestra compañera y amiga Rosa Villacastín (A-3) o “A toda página”, en la misma cadena.
Fue corresponsal de guerra y viajó por todos los confines del mundo, especialmente Hispanoamérica. Prodigó en su segunda etapa la información social. Realizó entrevistas a personalidades de todos los ámbitos: John Lennon, Salvador Dalí, Franco, El Che Guevara o Fidel Castro. Y algunos tuvieron acomodo en la revista Hola, donde fue redactor jefe. Suya fue la primera entrevista a Isabel Pantoja, ya como viuda, tras la reciente muerte de “Paquirri”.
Recibió innumerables premios y reconocimientos, como el Premio Ondas (1961);”Pluma de Oro del Gobierno Mexicano (1990); La Medalla de Andalucía (2008); la Medalla al Mérito del Trabajo (2017), o el último: Premio Bravo de la Conferencia Episcopal Española (2019). Se consideraba un “un simple reportero que cuenta historias”. Hemingway mostró su admiración por él, años después de una entrevista que le hizo.
En el plano taurino fue un gran aficionado, y entrevistó a todas las figuras del toreo de los años sesenta, setenta y ochenta. Mostraba predilección por Manuel Benítez “El Cordobés” del que escribió uno de sus veinte libros, siendo de los pocos afortunados en visitar y hacer reportajes en su finca. Tuve la fortuna de conocer a Tico. En mayo del 2005 se desplazó a Barcelona para acompañar a Adolfo Suarez Illana, que intervenía por la noche en el programa “Las cerezas” de Julia Otero (TVE) para reconocer públicamente -y por vez primera- la enfermedad de su padre, víctima del Alzheimer. También fue entrevistado Ortega Cano. Cuando concluyó la charla en los estudios de TVE-Cataluña, gocé del privilegio de compartir cena en el restaurante Botafumeiro de Barcelona con Tico Medina, Suárez Illana y José Ortega Cano. La mujer de José, Rocío Jurado, ya estaba gravemente enferma, pero todavía se albergaban esperanzas de su recuperación…En la sobremesa de esa cena se desgranaron confidencias sobre los tres comensales: Suárez, Ortega Cano y Medina. Este explicó una, que debe quedar en el secreto de la intimidad, sobre los últimos tiempos de Manolete (al que el reportero conoció, y vio torear)…
Posteriormente mantuve contacto telefónico con él, en los que me explicó la grave enfermedad que sufría su esposa. Sus dos hijos se dedican al periodismo y uno de ellos, Tico Chao, en la misma revista Hola, donde su padre publicó tantos reportajes y entrevistas. En los últimos años seguía escribiendo artículos, que rezumaban literatura, porque era un orfebre de las palabras. Lo demostró en sus comentarios cerrando el programa de Herrera Carlos en Onda Cero, o más tarde la Cope (desde el 2015). Ayer el emocionado locutor repetía íntegramente su última intervención, en plena pandemia. Y Luis del Val se sumaba consternado al duelo, dedicándole su “Imagen del día” que tuvo que improvisar, puesto que se había enterado media hora antes de la triste noticia…Y nosotros nos sumamos al dolor de la profesión, porque se ha ido un grande del periodismo, un maestro…con mayúsculas.









