“Epílogo de temporada desgraciado, Colombo se pierde el doctorado”. El doctorado y la magnifica ocasión de tomar la alternativa en Zaragoza, de manos del mejor torero de la historia de la Tauromaquia, Enrique Ponce. Si les parece que exagero, el tiempo me dará la razón.
Hace unos días, una de las noches en que regresabámos en el tren desde Algemesí a Valencia, alguien, no voy a decir quien, aventuró que la novillada final de temporada en Valencia, iba a ser un puro trámite.
Porque estaba claro que Colombo en la antevíspera de su alternativa en Zaragoza, no iba a exponer nada y se iba a limitar a echar rayas en su actuación.
Craso error, Colombo, expuso lo que no debía. Primero porque el bien presentado novillo, como todos los del conjunto, ya le había avisado un par de veces. Y a pesar de ello se puso en un sitio donde la cogida era previsible.
Vaya mansada para acabar la temporada. Todos de excelente presentación, pero los cuatro primeros mansos y descastados. Quinto y sexto, mejoraron un punto, y hasta llegaron a ser manejables. Condición que aprovechó Ángel Tellez para cortarles la oreja y salir en hombros por la puerta grande.
Fernando Beltrán, no tuvo opción. Una vez más sólo mostró buena disposición.
Antes del paseillo, hubo un emotivo homenaje en recuerdo del niño Adrián, fallecido de cáncer el año pasado.
Muy bien lo del homenaje, pero muy mal lo de no guardar un minuto de silencio en memoria de Victorino Martín, fallecido ocho días antes.
Cuando hemos visto que en alguna plaza, se guarda un minuto de silencio, por la muerte del cuñado del conserje de la plaza, fallecido cuatro meses antes, resulta penoso no homenajear a uno de los mejores ganaderos de la historia.
Le digo a usted guardia…
Hasta otro día y feliz invierno a todos.









