En torno a la cuarta de Fallas

“Faltó el canto de un dado, para la salida a hombros de Pablo Aguado”

 

O dicho de otra manera, estuvo en el casi, casi.

Siempre que habló del casi, me vienen a la mente

los conocido versitos:

Casi, casi, me quisiste,

casi, casi, te he querido

Si no es por el casi, casi,

casi me caso contigo.

Pues eso, faltó el canto de un duro,  para que el sevillano saliese  por la Puerta Grande.  La faena al zambombo de 620 kilos que cerró plaza, sin tener la categoría del tercero, fue también de absoluta entrega con pasajes muy toreros, en el centro del platillo de la plaza.

Lo que pasa, es que luego vinieron dos pinchazos, media y un descabello y la Puerta Grande se fue al traste.

Pero insisto,  Aguado toreó muy bien, pero que muy requetebién.

Por eso, este público valenciano,  que tiene un especial sentido para descubrir toreros (recúerdese a Belmonte, a Gallito, a Manolete, a Pepe Luis, a Manuel Álvarez “El Andaluz”,  a Marcial , a Paquito Casado, a Manolo González, y a un gran número de figuras de la tauromaquia, que haría muy larga esta relación), ayer captó inmediatamente la torería de Pablo Aguado.

El festejo comenzó con un minuto de silencio en memoria de Antonio de la Torre, mozo de espadas que fue de Vicente Barrera.

He dicho muchas veces que Fernando Carbonell, además de ser un gran cirujano, es una persona entrañable. Siempre que le saludo, inmediatamente me pregunta por mi nieto Lucas, a quien echa de menos cuando se reparte Avance Taurino.

Lucas, que ahora cursa estudios en la Universidad de Pau (Francia), se pierde las Fallas, pero estará presente, como siempre en la feria de San Jaime.

No tienen razón los que abroncan a la presidencia, cuando no se concede la oreja.

El trofeo hay que pedirlo, pero no con gritos de ¡Yeeehhh!, si no como siempre se ha hecho, flameando pañuelos,  repito,  agitando pañuelos y no con gritos vociferantes.

Ayer se produjeron dos veces esta  misma situación. Y yo me digo una y más veces: Haberla pedido.

Buena nota a la banda en la interpretación de “Ópera Flamenca”.

A pesar de algún fallito, en los sólos.

Vaya concierto de gritos a cargo de la cuadrilla de Álvaro  Lorenzo. Menos gritos y más atentos a la lidia. Ayer gritaban a pleno pulmón, pero en el primero, al final al toro lo tuvo que picar el reserva.

Le digo a usted guardia…

Saludamos al entrar en la plaza a Pepín Liria, más tarde en una barrera del “3”.

Las cuadrillas, bien, gracias. Pero no sería justo silenciar la  gran labor de José Antonio Carretero, en la brega del sexto.  El boyancón de Alcurrucén de los 620 kilos.

 

Laus Deo.

 

 

 

 

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Nació en Callosa de Ensarriá (Alicante) el 22 de mayo de 1932.
En 1975 se hizo cargo de la sección de toros de la Delegación en Valencia de la Agencia Efe, que simultaneó con la corresponsalía de ABC. En aquella época la delegación de Efe en Valencia, cubría además Alicante, Murcia y Albacete.

En 1990, al crearse en Valencia la Delegación de ABC en la Comunidad Valenciana, se hizo cargo de la sección de toros, además de otras secciones como Defensa, Cultura, Economía, Agenda Local, Tribunales, Sucesos, etc,

Colabora con Avance taurino desde su fundación en 1993.

Ha escrito los libros «Tirando de pico», «Las cien mejores anécdotas del mundo de los toros», «Sesenta años y pico y familia».