El alumno de la Escuela de tauromaquia de Valencia Jordi Pérez Niño de las Monjas cortó tres orejas y un rabo en la localidad salmantina de Aldeadávila de la Ribera. Con lleno en los tendidos, se lidiaron novillos de Valrubio, bien presentados y de desigual juego.
El Niño de las Monjas puso de manifiesto que quiere ser torero en dos faenas entregadas y poderosas. Compartió cartel con Leonardo Passareira, quien perdió los trofeos por su fallo espadas. Actuó de sobresaliente El Lobo, que fue aplaudido por sus originales quites.









