Frente a la actuación del Ministro de Cultura y la sistemática discriminación que se hace desde diversos sectores de la Administración.
Representantes de la Unión de Criadores de Toros de Lidia (UCTL), la Unión de Toreros (UT), la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos (ANOET), la Unión de Picadores y Banderilleros Españoles (UNPB), Federación Española de Toro de Cuerda, Federación de Peñas Taurinas de los Bous al Carrer, así como de la Fundación del Toro de Lidia (FTL), en coordinación con líderes de colectivos civiles, han conformado un comité de crisis que ya está trabajando sobre las acciones a adoptar y sobre el futuro de la tauromaquia tras la crisis sanitaria.
La tauromaquia exige el lugar principal que le corresponde entre las industrias culturales por su tradición, peso económico y respaldo social. La tauromaquia no va a aceptar que grupos totalitarios organizados que pretenden imponer a la sociedad qué es cultura y qué no es cultura, impongan su visión dogmática del mundo.
El mundo del toro no pide o reclama ser cultura, el mundo del toro es cultura, sin pedir permiso a nadie, especialmente a todos aquellos que pretendan imponer un modelo cultural al pueblo. El pueblo no necesita permiso de nadie para expresarse culturalmente como le parece conveniente.
Sin embargo, la tauromaquia ha sido el último espectáculo en respeto, consideración y apoyo durante la actual crisis del COVID-19 por parte del Ministro de Cultura. La tauromaquia ha sido ninguneada y discriminada por el Ministerio de Cultura al que pertenece. Ha llegado el momento de reclamar su sitio.









