Foto: Mateo
PALMAS
A la actitud enrazada y profesional del matador de toros gaditano Octavio Chacón, quien después de resultar herido por el segundo, salió de la enfermería para matar el sexto.
PALMAS
Al doctor Cristobal Zaragoza, cirujano jefe de la plaza de toros de Valencia, quien recibió un merecido homenaje por parte de la Diputación Provincial de Valencia en reconocimiento a su trayectoria al enfrente del equipo médico del coso valenciano.
PALMAS
!Que viva la fiesta de los toros!. !Que viva la fiesta nacional!, gritó un espectador desde el tendido durante la corrida de ayer. Pues eso. Que viva.
PALMAS
Al ángel de la guarda. Menudo quite le hizo a Octavio Chacón. La cogida resultó espeluznante y la cosa pudo haber acabado en tragedia. Por fortuna, no tuvo graves consecuencias. Y el equipo médico de la plaza con sus sabias manos hizo el resto.
DIVISIÓN
Al juego y la presentación de los toros de Victorino Martín. Todos ellos cknqueños, unos fueron aplaudidos de salida por su lámina, y algunos también protestados. Y luego en su juego también hubo mucha variedad y desigualdad. No faltó el interés y hubo de todo, pero en conjunto se esperaba más de la corrida. Desde luego, no fue como para echar cohetes. Eso sí, interesó, que no es poco.
PITOS
Al esperpéntico espectáculo que se montó al acabar el paseíllo en la corrida de ayer. Las cuadrillas y el público creían que se iba guardar un minuto de silencio. Los toreros pararon bajo la presidencia y se desmonteraron. La gente se puso en pie. Y resulta que se iba a entregar el trofeo al doctor Zaragoza. Fueron unos instantes de gran desconcierto, y con las cuadrillas desconcertadas, sin saber qué hacer. todos esperando a ver por dónde tirar. Al final las lis toreros deshicieron filas a su aire, muy desairados. Se podía haber preparado y explicado antes para evitar esa descordinación. Un sainete.









