Su postura contrasta positivamente con la de la vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, Monica Oltra, que niega cualquier apoyo a la tauromaquia.
El alcalde de la ciudad castellonense de Villarreal, José Benlloch, ha anunciado la presentación de una propuesta de acuerdo en un pleno extraordinario que podría celebrarse la semana que viene, en defensa de los ganaderos de toros bravos, instando a la Generalitat y la Diputación de Castellón a que tomen la decisión de establecer una línea de ayudas especiales, vital para garantizar la supervivencia del sector.
El primer edil de Villarreal, del PSOE, considera que “dar oxígeno a las ganaderías, no es ninguna locura” desde el punto de vista del desembolso económico que sería necesario, y recuerda que el Ayuntamiento de esta ciudad ha manifestado en múltiples ocasiones su apoyo a esta tradición popular , asegurando que es “imprescindible” y que “sería una vergüenza que la actividad se perdiera” por falta de ayuda pública.
Esta postura contrasta radicalmente con la de Mónica Oltra, vicepresidenta de la Generalitat Valenciana y miembro de Compromís -partido especiamente beligerante y contrario a la tauromaquia-, que mantiene su actitud de postergar a las ganaderías de lidia. Oltra no ha incluido ninguna dotación económica a los ganaderos de bravo después de aprobar la Cosellería de Agricultura unas ayudas por un importe de 7,3 millones de euros para los sectores que representa dicha Consellería, manifestando que estas ayudas son para “Los sectores que nos han dado de comer durante el confinamiento, no para esos que conllevan el espectáculos. No estamos hablando de animales de espectáculos igual que no estamos hablando de animales de circo. Estamos hablando de animales criados para el consumo humano y ahí han ido las ayudas”.
Hay que recordar que la tauromaquia en la Comunidad Valenciana alcanza unos 300 millones de euros de impacto económico de producción y representa el 0,08 % del PIB de la Comunitat y el 0,16 % del empleo total, según un estudio financiero realizado por la Facultad de Economía de la Universidad de Valencia.