Domingo, 12 de marzo de 2023. Plaza de toros de Castellón. Media entrada en tarde soleada y primaveral. Toros de Victorino Martín, bien presentados, variados, de pelaje y de regular juego. Antonio Ferrera (rojo y oro), silencio y dos orejas. Miguel Ángel Perera (morado y oro), tibias palmas y saludos. Paco Ramos (verde y azabache), oreja y oreja. Entre las cuadrillas saludó Javier Ambel tras parear al segundo y también destacó Ferreira con los palos. David Esteve lidió con templanza. Presidió acertado Vicente Oliver. Pesos de los toros por orden de lidia: 521, 493, 504, 539, 526 y 517 kilos.Ferrera y Ramos salieron a hombros.
Los toros de Victorino Martín, todo un gran aliciente para el aficionado y el público en general, serios y variados de pelaje, no terminaron de convencer. Dos de los espadas actuantes estuvieron por encima de ellos.
Cárdeno claro y muy asaltillado el que abrió plaza. Tendió a quedarse debajo de las telas y buscar los tobillos de salida. No se empleó en varas y llegó al tercio final noblón, aunque justísimo de fuerzas. Pasó al tran tran, pero en cuanto se le obligaba, doblaba las manos.
Terciado y veleto el negro segundo, que también se quedó corto y se lo pensó en el capote. No se peleó en el caballo, perdiendo las manos tras el primer encuentro. En la muleta embistió al paso, pensándoselo y sin entrega. El escobillado tercero, hijo del célebre Cobradiezmos, se dejó pegar en varas. Luego, suelto, distraído y a su aire, quiso poco, escasamente dispuesto, pero aún así se dejó.
Más serio y cuajado en largo y cárdeno cuarto, abanto de salida. Aceptó en castigo en el caballo, aunque se salió suelto. Luego, muy ayudado por su matador, acabó rompuendo, obedeció los toques y metió la cara desplazándose.
Muy veleto, casi cornipaso y asaltillado el quinto. Gazapón y remiso, sin descolgar, le costó humillar y no terminó de emplearse. Y el cárdeno y bizco sexto, abanto de salida, no empujó en el caballo. Acobardado y remiso, apretó mucho a Josele en el tercer par. Agarrado al piso, se defendió y soltó la cara. Aplomado, desarrolló sentido. Un regalo.
Antonio Ferrera, quien esta temporada estrena nuevo apoderado, ayer batía el récord de victorinos estoqueados por un coletudo. Lidió con suficiencia y poderío a su primero con el capote. Y luego se puso delante, en una labor cumplidora, intentando no obligar a su oponente, aunque no tuvo opciones. Mató y media atravesada y rinconera de efectos fulminantes.
Y manejó la muleta ante el cuarto con templanza, cadencia, llevando al toro muy embebido en los vuelos de los engaños. Tiró de su antagonista, al que entendió a la perfección, le dio pases tan largos como compuestos, componiendo muy bien la figura, encajado, gustándose y abandonándose. Quizá sobró una exageradísima puesta en escena. Mató de una gran estocada.
Miguel Ángel Perera lo intentó por los dos pitones, aunque escasamente convencido y sin pasar la raya de la prudencia frente al segundo.Mató de una estocada muy trasera.
Y ante el quinto firmó una labor tesonera y esforzada, que no termino de coger vuelo. Le costó mucho trabajo estar ahí, siempre a disgusto. Mató de una estocada a paso de banderillas soltando la muleta y saliendo de najas.
Paco Ramos afrontaba una oportunidad de cara a poder dar un impulso su carrera. Torero forjado en la lucha y en la adversidad, y que ha desarrollado su carrera en gran parte por ruedos peruanos.
Saludó por verónicas a su primero con templanza y cadencia y rematando con una media excelente. Brindó al empresario peruano y torero Victor Hugo Garabito una faena, cumplidora, dispuesta y compuesta, con notables momentos con la mano derecha. Mató de una estocada rinconera y tendida.
Frente al sexto hizo un sincero, arrestoso y emotivo esfuerzo, jugándosela sin cuento a pesar de que el toro no le dio opciones. Mató con habilidad y el público premió su sincera y dispuesta actitud.
Foto: Enrique Torralba









