García Pulido fue ovacionado en su confirmación y Morante no tuvo su tarde.
Las Ventas, 10 de mayo.
Primer festejo de la Feria de san Isidro 2024.
Lleno.
Toros de Alcurrucén y El Cortijillo
Morante de la Puebla, bronca y pitos.
Diego Urdiales, vuelta al ruedo y silencio.
García Pulido, ovación y silencio.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Festejo inaugural de la Feria de San Isidro con el aforo completo y toros serios de Alcurrucén, que tuvieron un aceptable comportamiento en la primera mitad de la corrida, dando juego y permitiendo toreo de lucimiento, aunque fuera con intermitencia, discurriendo el resto sin picante, transmisión ni emoción suficiente como para que se cortara alguna oreja. Sólo una vuelta al ruedo de Diego Urdiales quien tuvo momentos de inspiración pero no terminó de remontar en ambos. Morante falló con la espada y escuchó dos avisos, sin poder brillar en el otro que se acabó pronto. García Pulido se entregó en el mejor de la tarde que fue el de su confirmación, en el último estuvo voluntarioso pero no encontró colaboración en el astado que resultó manso.
Suelto en el capote se mostró el primero de García Pulido. Cortó con peligro en banderillas. El inicio con la muleta en el tercio de dos series de derechazos limpios, templados, bajando la mano y abrochados con los de pecho fue un buen comienzo que gustó al público. En la serie con la izquierda la exigencia del toro hizo bajar la calidad de los pases. Volvió al derecho donde la nobleza y calidad del toro colaboraron para que los muletazos salieran con gusto y lucidos. Las bernadinas finales tuvieron el reconocimiento del público. Poco celo en el capote tuvo su segundo. No mostró transmisión en la muleta. Lo intentó por ambos pitones, le cambió los terrenos pero la mansedumbre y aspereza solo los permitió dar de a uno y sin emoción, quedándosele corto y ni con su firme voluntad fue posible remontar.
Morante de la Puebla tuvo un primero suelto en el capote. Aurelio Cruz cayó del caballo, cuando estaba dando el primer puyazo, se lesionó y tuvo que retirarse sin poder continuar la ejecución de la suerte. Se esmeró con la muleta por ambos pitones tanteándolo y llevándolo por abajo. Continuó por el derecho con lentitud y sin obligar. Se cruzó por el izquierdo y mejoró la calidad alargando el brazo y dando profundidad siendo jaleado por el público. Volvió al derecho y consiguió rematar enrollándoselo a la cintura. En las series posteriores no terminó de humillar dificultando el lucimiento. El mal uso del estoque diluyó lo anteriormente realizado. El inicio de faena a su segundo cerca de tablas, tocándole de muleta, ligando tres con un importante trincherazo y un largo y lento ayudado por bajo, hacían presagiar una faena de antología. Se la puso por la derecha y entre las rayas comenzó a pararse el astado, siguieron algunos muletazos de trámite, se agarró al suelo y se acabó con bronca incluida.
Diego Urdiales en su primero se lució en su quite por verónicas con una excelente media. Con la muleta demostró pureza en series por el derecho aprovechando su nobleza y movilidad, pudiéndole. Por el izquierdo exigió al torero quien tuvo que echarle valor para quedarse quieto y aguantar la carencia de humillación por ese pitón. En la última serie por la zurda tuvo que dejársela en la cara para ligar cuatro, dos más y el de pecho. Finalizó con una serie larga por el derecho con punteo final y el de pecho. La estocada fue arriba. Dio una vuelta al ruedo. Su segundo no embistió al capote de Diego. Con la muleta en el tercio se lo pasó por el derecho de a uno, embistiendo tardo y tocando la muleta. Cambió de pitón y resultó probón e incierto embistiendo a la defensiva.









