Una de las ganaderías de más solera y prestigio de la cabaña brava española acaba de desaparecer. Leopoldo Maza, propietario de la ganadería de El Conde de La Maza, ha mandado al matadero a todos los animales de su histórico hierro.
Esta vacada procedía de un lote de Vistahermosa que después de pasar por la propiedad del Barbero de Utrera, Arias de Saavedra, Ildefonso Núñez del Prado, Marqués de Gandul, don José Antonio Adalid, don Francisco Taviel de Andrade, don Gregorio Campos, don Narciso Darnaude, don Romualdo Arias de Reina y señores Hidalgo Hermanos, pasó a los herederos de don Arturo Pérez Hernández, y al dividirse la vacada en 1953, el lote correspondiente a doña María López Tejada fue vendido a don Leopoldo de la Maza y Falcó en 1953, que adoptó el hierro que actualmente utiliza, variando posteriormente la divisa y la señal. En 1966 adquirió sementales del Marqués de Villamarta y en 1977, un lote de vacas y dos sementales de procedencia Núñez. Puede decirse que desde 1955 y tras más de 35 años en su poder mediante una cuidada selección, había creado su propio encaste.
La última corrida que lidió fue en la plaza madrileña de Cenicientos, el pasado día 15 de agosto, siendo sus matadores Octavio Chacó, Alberto Lamelas y José Carlos Venegas.









