De tot un poc

Tras el parón de dos días, regresó el asunto taurino en do mayor. Las corridas de toros retoman la Fiesta; de ayer hasta el domingo 11, cuando las Fallas tomen el relevo taurómaco. Así es de caprichoso el calendario. Este año, por ejemplo, Fallas y Semana Santa vienen casi cogidas de la mano, como buenas hermanas festeras. Pero no deja de ser un incordio para los que somos del Marítimo (Grau, Canyamelar y Cabanyal), porque ya sabéis que la Semana Santa es la gran fiesta de esta otra parte de la ciudad. Una parte de la ciudad tradicional e históricamente olvidada por los gobernantes del centro. Más de uno se enrabieta pensando el por qué de aquella anexión de 1897 a la ciudad de Valencia, cuando Poble Nou de la Mar era independiente tanto para dar como para tomar. Pero no entremos en temas de nacionalismo caseros, que aunque no toca nos toca a los que somos de este terreno marinero y vemos como pasan los años -lustros- y cada vez nos sentimos más abandonados a la suerte caprichosa de nuestros “gobernantes” del Cap i Casal. Digo que Fallas y Semana Santa se dan la mano este año. Pues que sea para bien. Un amigo me decía esta mañana que por qué la Semana Santa no tiene sus días de celebración bien fijados e inamovibles en el calendario. Sería cuestión de ver, pero me temo que también sería cuestión de polémica. Y en lo aficionados que somos a la polémica, a la discusión, venga o no venga a cuento, tenga base o no, la armaríamos gorda. Por lo tanto, vamos a dejar las cosas como están ahora. Y, en fin, todo arderá: las Fallas y los cirios que acompañarán a las imágenes veneradas de nuestro Marítimo.

Ayer, es esa tercera de la Magdalena, nos reunimos en el tendido varios amigos/colegas/compañeros. A saber, por orden de antigüedad: Barquerito, servidor, Paco Delgado, Paco Villaverde y Carles Bueno (Bo). Diferentes etapas del periodismo taurino. Pasan los años. Y seguimos al pie del cañón. Con tantas ganas de chanza que nos reimos hasta de nuestra sombra, aunque de vez en cuando hay que ponerse serio y embigotados en función de lo que ocurra en el ruedo. Porque dos horas y media, como suelen durar ahora los festejos taurinos, da para mucho. Y como para mucho da, aprovechamos el tiempo. Hoy la cuarta. Veremos. Saludos.

Nació en Valencia en 1950.
De 1993, sigue en la actualidad en formato digital. Diario “El País”.

De 2002, sigue en la actualidad. Corresponsal taurino en la Comunitat Valenciana.

Ha escrito los libros “Memoria de Luces”, trilogía, historia de la plaza de toros de Valencia (1857 a 2000). “Antología poética de Rafael Duyos”, semblanza biográfica, (Diputación de Valencia, 2009); Colección “Mestres/Maestros” (Diputación de Valencias), seis volúmenes sobre las figuras del toreo valenciano, junto a Pepe Luis Benlloch. “El espacio y sus personajes” (Diputación de Valencia, 1997), multidisciplinar; “150 años de la plaza de toros de Valencia” (Diputación de Valencia, 2009), multidisciplinar; “Manuel Granero, una leyenda” (Diputación de Valencia, catálogo 2022, con motivo de la exposición del mismo título de la que fue comisario. “Historia de la Feria taurina de Fallas” (Diputación de Valencia / Avance Taurino, catálogo, 2014), exposición comisariada junto a Paco Delgado; “25 años de Avance Taurino” (Avance de Publicidad). “La huella escrita”, 40 años de periodismo taurino (Avance de Publicidad).

Artículos y colaboraciones en distintas publicaciones de ámbito público y privado, libros de fiestas (Libro Oficial de la Semana Santa Marinera de Valencia), etc.

Charlas, coloquios, conferencias, mesas redondas, en distintos puntos de la geografía española.

Presentador de eventos: conciertos de música y otros. Autor de diversos prólogos de libros de temática variada.

Miembro asociado de la Unió de Periodistes Valencians, con el número 123.